El presidente de Bolivia, Evo Morales, hizo la denuncia este martes, durante la entrega de la carretera entre los municipios Tarabuco y Zudáñez. En el proyecto carretero se invirtió US$20,5 millones para los 41 kilómetros de pavimento rígido que unen a ambos municipios.

“Desde el exterior financian a estos grupos para que paralicen las obras. Hermanos mucho cuidado con estos grupos”, aconsejó Morales a militantes de su partido en Chuquisaca.

Agregó que estos grupos ponen como “pretexto” la consulta previa para paralizar proyectos carreteros e hidrocarburíferos. “Son obras largamente esperadas”, afirmó.

Crítica. El presidente expresó que la intención de las organizaciones es criticar la gestión del MAS ante la falta de proyectos. “Se oponen para decir (después) dónde está lo que Evo (Morales) ha hecho, dónde está el proceso de cambio”, enfatizó.

El dirigente indígena José Bailaba descalificó las declaraciones del Jefe de Estado y pidió que presente pruebas sobre el supuesto financiamiento que se habría ejecutado para desarrollar la VIII Marcha Indígena.

“Si nos oponemos a una carretera es por la defensa de nuestra Madre Tierra. Por el derecho a ser consultados, no es pues por fregar como dice el Presidente”, criticó Bailaba.

Indígenas de tierras bajas desarrollaron una marcha en oposición a la construcción de la carretera por medio del Tipnis. La movilización salió el 15 de agosto de Trinidad y llegó a la ciudad de La Paz el 19. La Policía reprimió la columna el 25 de septiembre en Yucumo, Beni.

Morales anunció que estas supuestas movilizaciones en contra de proyectos carreteros buscan “deslegitimizar” su gestión presidencial. “Creen que la única forma de parar el proceso de cambio es desgastando a Evo Morales”, cuestionó.

El mandatario promulgó una norma que veta cualquier obra por el Tipnis y declara a esta zona como intangible.