Llegó al mediodía a la plaza Villarroel, acompañado por el vicepresidente Álvaro García. Dos horas después inició un discurso que se extendió por al menos 38 minutos, en el que expresó sorpresa por la multitudinaria presencia de sectores como campesinos, mineros y cocaleros.

Pidió un minuto de silencio por las víctimas de los hechos de violencia de octubre del 2003, que perfiló una agenda y abrió el camino hacia un nuevo panorama político. “La agenda fue cumplida, porque los bolivianos aprobaron una nueva Constitución Política, nacionalizamos los recursos hidrocarburíferos y apuntamos a la industrialización”, afirmó.

“Necesito un nuevo mandato. Hemos decidido que en diciembre, con todos los sectores sociales vamos a debatir una nueva agenda sobre la base de un plan de desarrollo nacional para priorizar nuestras necesidades y optimizar los recursos económicos para que Bolivia sea un modelo para todo el mundo”, afirmó.

No mencionó los aspectos puntuales de la futura agenda, sin embargo el senador masista David Sánchez anticipó que la idea es optimizar el uso de los recursos naturales. “El desarrollo y el medio ambiente serán temas clave”, afirmó el legislador.

La actividad productiva boliviana está centrada en la actividad hidrocarburífera, minera y agropecuaria. Hay planes para la industrialización del gas y minerales, así como el hierro y el litio.

“No estamos solos, ahí está el pueblo que quiere la revolución democrática y cultural con votos y no con balas”, afirmó el Mandatario en referencia a la multitud de personas concentradas en la plaza Villarroel. “La plaza más grande de Bolivia, quedó pequeña”, afirmó.

Señaló que esto muestra que estaban equivocados quienes advertían que el respaldo al Presidente y al Gobierno bajó por acciones que calificó como “venganza” en alusión a la intervención policial a la marcha indígena en Yucumo, Beni.

Los marchistas, que caminan rumbo a La Paz en rechazo a la construcción de la vía Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), fueron golpeados y amordazados y maniatados con cinta adhesiva.

“Algunos dirigentes pueden ser fácilmente instrumentos del capitalismo... Hemos reconocido nuestros errores, hermanas y hermanos. A veces tengo que pedir perdón (por la violencia en la intervención a la marcha) por culpa de alguna gente que quiere vengarse de este proceso”, sostuvo el Mandatario.

La movilización y concentración masista también fue realizada en las diferentes capitales del país. Los ministros de Estado fueron desplazados al interior para encabezar los actos en apoyo a Morales. Carlos Romero estuvo en Santa Cruz, Roberto Aguilar en Sucre, Iván Canelas en Cochabamba y David Choquehuanca en Tarija.

El senador del Movimiento Al Socialismo (MAS) Eugenio Rojas explicó que la nueva agenda debe marcar la ruta crítica para la gestión de gobierno. “Ahora, después de la nacionalización, debemos aprovechar nuestros recursos, ver cómo podemos explotar el tema de la industrialización”.

Morales no se refirió a las elecciones judiciales del domingo, sin embargo en similares concentraciones en Santa Cruz, Sucre y Cochabamba uno de los temas centrales fue el llamado a participar de las justas.

La concentración fue convocada en un momento complejo para el Gobierno por los hechos de Yucumo, Beni. “No sé cómo vamos a responder a este respaldo”, preguntó el Mandatario al cierre de su discurso.

Pide paciencia a sectores.  El presidente Evo Morales afirmó que su deseo es resolver las demandas de los sectores sociales a la brevedad posible, sin embargo explicó que la falta de recursos económicos es una limitante.

“Con un trabajo coordinado con alcaldes y gobernadores se pueden resolver los problemas, gracias a la inversión pública de US$3.600 millones, financiados por la nacionalización de los hidrocarburos”. Diferentes sectores sociales participaron de la concentración en apoyo al gobierno.