La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, prometió este viernes que hará una amplia consulta a los pueblos indígenas amazónicos, incluso con veedores internacionales, antes de proseguir su polémico proyecto de una carretera por un parque nacional en el centro del país.

La promesa buscaba poner fin a una caminata de más de un mes de centenares de indígenas del parque afectado, que consideraban al proyecto vial como un atentado a su territorio y exigían dialogar directamente con el mandatario y no con sus ministros.

El gobernante, de la etnia aymara predominante en las tierras altas del occidente, hizo el anuncio durante su primera visita al Tipnis (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure) para aplacar una protesta que cuestionaba su discurso de defensa de la Madre Tierra.

"Tal vez muy tarde estoy llegando a esta región (...) estoy acá para conocer de cerca cómo están las comunidades de esta región", dijo Morales en el parque, donde se reunió con indígenas que hace una semana abandonaron la marcha de protesta.

Del discurso de Morales en el parque, donde no hay electricidad ni telecomunicaciones, sólo se conocía en principio una fragmento transmitido vía teléfono satelital por la radio estatal Patria Nueva.

El ministro de Obras Públicas, Walter Delgadillo, resumió luego que el mensaje presidencial fue que "todo funciona y pasa por la consulta con las comunidades del Tipnis", reportó la agencia estatal de noticias ABI.

Delgadillo dijo que Morales no fue al parque a buscar compromisos inmediatos con los indígenas sino a "iniciar un gran proceso de consulta para establecer soluciones" y que involucraría a las 66 comunidades indígenas, con un total de unos 13.000 habitantes.

En tanto, a centenares de kilómetros del parque, los marchistas que representan a por lo menos diez comunidades del Tipnis debatían si reanudar la caminata o aceptar una nueva invitación del gobierno a reabrir un diálogo sobre el proyecto vial y otros conflictos.

"Tenemos una nueva carta del gobierno invitando a una comisión de marchistas a reunirse con el presidente Morales en Cochabamba, vamos a analizarla", dijo a reporteros Jenny Suárez, portavoz de la protesta, sin precisar cuándo habría una respuesta.

Los marchistas, que partieron el 15 de agosto de la ciudad amazónica de Trinidad y se proponían recorrer 600 kilómetros hasta La Paz, avanzaron 280 kilómetros antes de detenerse en la comunidad de La Embocada, última parada en el llano antes de emprender el difícil ascenso a la cordillera andina.

El movimiento se opone al proyecto vial -de 306 kilómetros y un costo de US$420 millones, financiado en gran parte por Brasil- y demanda también la paralización de proyectos petroleros en áreas protegidas, entre otras reivindicaciones.