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Evo Morales se declara sorprendido por la magnitud del narcotráfico en Bolivia
Lunes, Mayo 31, 2010 - 16:59

“¿Por qué esa forma de comprar a nuestros miembros del Estado? He llegado a la conclusión de que es mucha plata, el narcotráfico maneja mucha plata", dijo el presidente boliviano.

La Paz. El presidente indígena de Bolivia, Evo Morales, dijo este lunes que estaba sorprendido por el gran tamaño del narcotráfico en Bolivia y culpó a Estados Unidos por casos en los que supuestamente habría favorecido a presuntos delincuentes.

La declaración de Morales se produjo un día antes de que el secretario adjunto para el Hemisferio Occidental del Gobierno de Estados Unidos, Arturo Valenzuela, realice una primera visita oficial a La Paz enmarcada en gestiones para recomponer las deterioradas relaciones bilaterales.

"No creía que era tan grande el narcotráfico, no pensaba que el narcotráfico tenía tal poder económico (...), siento que infiltra a los poderes, a las estructuras de los Estados, no sólo en Bolivia sino en todo el mundo", confesó Morales en un discurso en un acto militar.

Fue la primera vez que el gobernante surgido de los sindicatos de productores de coca admitió las dificultades de Bolivia para erradicar al narcotráfico, uno de los problemas de mayor tensión entre La Paz y Washington.

"Veo que hay mucha complicidad de algunas instituciones, de miembros de la justicia boliviana, pero también algunos miembros de la policía. ¿Por qué esa forma de comprar a nuestros miembros del Estado? He llegado a la conclusión de que es mucha plata, el narcotráfico maneja mucha plata", dijo el mandatario socialista.

Morales y algunos de sus principales colaboradores alabaron reiteradamente en el pasado sus políticas de control sobre los cultivos de coca y hasta aseguraron que en Bolivia -tercer productor mundial de coca y cocaína, tras Colombia y Perú- no había grandes mafias de narcotraficantes.

Pero la visión del mandatario pareció cambiar tras un reciente incidente en el distrito oriental de Santa Cruz, en el que murieron a balazos seis presuntos miembros de una banda dirigida por quien es considerado como el jefe narcotraficante local, William Rosales.

Morales citó una cadena de detenciones y liberaciones judiciales de Rosales, quien está actualmente desaparecido, como ejemplo de un mal funcionamiento de la justicia que atribuyó en parte a la cooperación antidrogas estadounidense.

"¿Quiénes lo liberan, un juez y fiscales que reciben apoyo económico o sueldos de Estados Unidos", afirmó el mandatario, quien expulsó a fines de 2008 a la agencia antidrogas estadounidense DEA, acusándola de injerencia política.

Desde entonces, la ayuda judicial es una de las pocas áreas en las que continúa la cooperación antidrogas de Estados Unidos a Bolivia.

El presidente boliviano expulsó también en 2008 al embajador estadounidense, lo que inició un ciclo de enfriamiento en las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos, que la visita del secretario Valenzuela trataría de revertir.

En su discurso, Morales pidió una amplia participación de los militares para "nacionalizar" la lucha contra el narcotráfico, aunque advirtió que el esfuerzo debía ser compartido por Estados Unidos y Europa, como principales destinos de las drogas ilegales.

En Bolivia están registradas unas 30.000 hectáreas de cultivos de coca, la mitad destinada al mercado legal, y según recientes informes oficiales el país altiplánico sería usado cada vez más como lugar de tránsito de cocaína fabricada en Perú y consumida en Brasil y países europeos.