La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, se enfrentará a una oposición dividida en cuatro candidaturas en las elecciones generales que se celebrarán el 12 de octubre próximo, cuando el gobernante buscará un tercer mandato hasta 2020.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) confirmó en la madrugada de este martes que finalmente son cinco las fuerzas políticas que están inscritas para pugnar en esos comicios, en los que también se elegirá a vicepresidente y a los miembros del próximo Congreso.

El oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) inscribió a Morales y al vicepresidente Álvaro García Linera, que gobiernan Bolivia desde enero de 2006 y buscan prolongar su mandato hasta 2020 con la nueva postulación avalada por el Tribunal Constitucional.
Antes de viajar este martes a la ciudad brasileña de Fortaleza para asistir como invitado a la sexta Cumbre de los Brics, formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, Morales se refirió a los candidatos opositores como "vendepatrias" y "separatistas".
"La democracia es tan generosa, (que) hasta separatistas, hasta los que venden la patria son candidatos. Es un derecho, saludamos y respetamos.

El pueblo decidirá con su voto sobre las cinco candidaturas que se presentan en estas elecciones", dijo Morales.

Morales tilda habitualmente de "vendepatrias" a los políticos que aplicaron y defendieron las privatizaciones de empresas estatales en anteriores gobiernos, y de "separatistas" a los que, a su juicio, alentaron la secesión de la región de Santa Cruz (este), en una trama aún investigada en un juicio sin resultados desde 2009.

Pese a descalificar a sus rivales con esos apelativos, Morales pidió a sus seguidores no entrar en la "guerra sucia" y, en cambio, mostrar a los votantes los cambios producidos durante su gobierno desde 2006 y el programa para el siguiente período presidencial.
En las filas de la oposición, que fracasó en sus intentos previos de unirse para enfrentar a Morales, se presentaron cuatro fórmulas.

La alianza Unidad Demócrata (UD) oficializó la candidatura presidencial del empresario opositor Samuel Doria Medina y la del ex gobernador de la región amazónica Beni Ernesto Suárez a la vicepresidencia.

El opositor Movimiento sin Miedo (MSM), aliado de Morales hasta 2010, inscribió como sus candidatos al ex alcalde de La Paz Juan del Granado y a la ex diputada Adriana Gil.

El Partido Demócrata Cristiano (PDC) postula al ex presidente Jorge Quiroga (2001-2002) en binomio con la quechua Tomasa Yarhui y el Partido Verde oficializó la candidatura del indígena Fernando Vargas a la presidencia y de Marghot Soria a la vicepresidencia.

Será la primera elección general en Bolivia con cinco candidatos, pues en las de 2002 fueron once y hubo ocho tanto en 2005 como en 2009, que fueron las que ganó Morales.

El mandatario parte como favorito para los comicios según las encuestas difundidas en los últimos meses y se ha planteado ganarlos con un 74 %, diez puntos porcentuales por encima de lo obtenido en 2009 y veinte puntos por delante lo acumulado en 2005.

En declaraciones a Efe, el analista político Jorge Lazarte destacó que esta es la primera vez que hay tan pocas candidaturas en unas elecciones generales en Bolivia, si bien consideró que aún así es mucho tener a cuatro opositores para enfrentar al oficialismo.

"El hecho de que haya cuatro frente a uno es demasiado de todas maneras porque la candidatura oficialista es muy fuerte. La única posibilidad para la oposición de vencer es que polarice sus votos, es decir, que de las cuatro, una de ellas sea la que concentre la mayor cantidad de votos posible", señaló Lazarte.

Según los pronósticos de los analistas, es difícil derrotar a Morales el 12 de octubre, por lo que la oposición aspira a llevarlo a una segunda vuelta y a tener más presencia en el Parlamento, actualmente dominado por el oficialismo.

"La oposición no va a ganar las elecciones, pero lo que puede hacer es impedir que el actual gobierno siga teniendo tanto poder como el que tiene, porque eso le hace daño al país, al gobierno y a la misma oposición", opinó Lazarte.

A juicio del politólogo, estas elecciones también serán las "más desiguales que se han producido en la historia del país en los últimos 30 años" debido a que el MAS seguirá utilizando "todos los recursos del Estado" en su campaña.

Precisamente, Doria Medina instó hoy a Morales y García Linera a que pidan "licencia" en sus cargos mientras dure la campaña para no perjudicar la gestión gubernamental, ni que éstos hagan uso de los recursos y bienes del Estado con fines proselitistas.