El presidente Evo Morales fortaleció este martes en Nueva York las relaciones bilaterales y económicas con la República Islámica de Irán y recibió la solidaridad de Hungría y Nepal, durante su presencia en la sede de las Naciones Unidas.

Morales se reunió con el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad a las 09.30 hora local, junto a los cancilleres de ambos países y otros ministros de Estado. Por Bolivia estaban también los ministros de Gobierno, Sacha Llorenti, y de Comunicación, Iván Canelas.

Ambos mandatarios repasaron no sólo las relaciones diplomáticas, sino los acuerdos de cooperación que mantienen desde hace varios años y que tienden a incrementarse en los próximos meses, con la prometida visita del mandatario iraní a Bolivia, probablemente a fin de año.

Morales y Ahmadinejad realizaron una evaluación de la situación política internacional, no sólo de América Latina, sino del mundo y expresaron su rechazo a las acciones de injerencia y agresión bélica de los Estados Unidos a varios países, principalmente del Medio Oriente.

Morales comentó que en la actualidad el Consejo de Seguridad de la ONU es de inseguridad, porque garantiza que los Estados Unidos continúe con injerencias y agresiones bélicas contra otras naciones, principalmente por intereses petroleros.

Ambos coincidieron en afirmar que estas acciones bélicas, amparadas por la OTAN, podrían repetirse en otras partes del mundo, incluyendo a los países de América Latina que no condicen con los intereses políticos del imperialismo.

Se refirieron a la crisis financiera internacional, principalmente la que afecta a los Estados Unidos y ratificaron que ésta es estructural y no coyuntural y que el imperialismo pretende sobrevivir a la situación, interviniendo otras naciones para explotar sus recursos naturales.

El presidente Morales también se reunió con su homólogo de Hungría, Pal Schmitt, quien solicitó la cooperación de Bolivia para respaldar a su representante que intenta tener un puesto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.