La Paz. Un fallo favorable a Chile que emita la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre el incidente de incompetencia de la demanda marítima boliviana sería un "golpe duro" para Bolivia para las aspiraciones reivindicativas de acceso soberano a la costas del Océano Pacífico, admitieron ex cancilleres y expertos internacionalistas.

Si la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya se declara incompetente para conocer demanda boliviana se constituiría en un "gran golpe para Bolivia" porque anularía el juicio y establecería "jurisprudencia" que sería un antecedente negativo para el país, afirmó el ex canciller Javier Murillo.

"Un fallo en contra nos privaría de seguir un proceso en el que habíamos apostado todos nuestros argumentos. El fallo contrario deja una suerte de jurisprudencia para varias instancias, por tanto nos veremos suspendidos en encarar un nuevo proceso", aseveró.

Para el ex canciller, Armando Loaiza, la incompetencia de la Corte marca sin duda una adversidad "lapidaria" para Bolivia por lo que representa una postergación indefinida de la demanda boliviana.

No obstante considera que no sucederá ese hecho por lo sobrio que se muestra la demanda boliviana.

En tanto que la internacionalista Diana Berelli dijo que si bien un fallo favorable para Chile, representaría un "golpe negativo" a la aspiración boliviana, aunque no definitivo porque tiene otras alternativas como recurrir a un tribunal arbitral conforme establece el Tratado 1904 que establece que ante cualquier controversia, las partes pueden acceder a un arbitraje.

Según Borelli, Bolivia no puede quedarse con un fallo en contra como una derrota concluyente sino que se debe buscar otras opciones. "Hay que plantear la revisión del Tratado de Paz y Amistad porque hay varios aspectos pendientes e incumplido por Chile".

A decir de la experta, este tribunal arbitral esta también concentrada en La Haya y tiene capacidad para solucionar problemas de tratados.

Sin embargo, el ex ministro de Relaciones Exteriores, Murillo, desechó esta posibilidad de una tribunal arbitral, porque se precisa un de las partes para resolver controversias en esa instancia.

"Como están las cosas, es casi imposible que Chile esté de acuerdo en ir a un tribunal arbitral, porque seguramente va a considerar que no hay nada pendiente y por tanto se desvirtúa ese argumento", aseveró.

Por estas consideraciones, Murillo dijo que Bolivia es quien más pierde con un fallo en contra de Bolivia, "por tanto nos cerramos una puerta muy importante y quizá nos postergamos en nuestra demanda", agregó.

No obstante Murillo manifestó su confianza en que la CIJ continuará con el proceso porque la demanda está bien sustentada jurídica e históricamente. "Esa consistencia de la demanda nos abre una perspectiva interesante, aunque primero hay que pasar la primera etapa que es también un desafío para Bolivia y después esperar cuatro años para el proceso de fondo", aseveró.

El gobierno de Bolivia, a través del procurador del Estado, Héctor Arce, considera como solvente y sólido la respuesta a la impugnación de incompetencia de Chile y confía en que el tribunal proseguirá con el proceso boliviano.

En tanto que el canciller de Chile, Heraldo Muñoz, aseguró que su país "está listo" para responder en los alegatos orales a la demanda marítima que Bolivia. Chile considera que el tratado de 1904 definió los límites entre ambos países y asegura que da facilidades a Bolivia para acceso al mar con el tránsito de personas y mercadería.

Aunque los ex cancilleres y el Procurador aseguran que la demanda no pide considerar el Tratado de 1904, menos modificar las fronteras.

Bolivia presentó el viernes el alegato contra el recurso de incompetencia que Chile presentó ante la Corte Internacional de Justicia, para frenar la demanda boliviana de que se avenga a negociar de buena fe una salida soberana al Pacífico. El documento debe ser entregado hasta el 14 de noviembre en La Haya.

El gobierno de Evo Morales demandó a Chile ante la Corte de La Haya el 24 de abril de 2013 para forzar a ese país a negociar de "buena fe" una solución a la centenaria demanda boliviana, alegando que el diálogo en todo este tiempo no ha dado frutos y la aspiración boliviana ha sido postergada sistemáticamente.

La CIJ determinó que Bolivia presente su memoria hasta el 17 de abril del 2014 donde sustenta su demanda y cumplió esa determinación el 15 de abril pasado, en tanto que Chile tenía que responder con la presentación de su contramemoria hasta el 18 febrero de 2015.

Pero optó por interponer la incompetencia de la Corte que fue presentada el 15 de julio, lo que paralizó este proceso. Bolivia respondió hasta el 7 de noviembre el incidente de impugnación.

Bolivia perdió 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros cuadrados de superficie en la llamada Guerra del Pacífico, librada con Chile a fines del siglo XIX, que también declaró la contienda a Perú.

Ambos países no tienen relaciones diplomáticas desde 1962, salvo un paréntesis de 1975 a 1978, por la falta de solución al reclamo marítimo boliviano, si bien mantienen consulados generales en La Paz y Santiago.

Tratado en cuestión. La demanda boliviana ante la CIJ de La Haya para obligar a Chile a dialogar una salida soberana al océano Pacífico no pide en ningún acápite la revisión del Tratado de Paz y Amistad de 1904 ni modificación de fronteras como establece la excepción preliminar de impugnación chilena, coincidieron por separado, el procurador Arce, ex cancilleres Rocha y Loaiza, además de la internacionalista Borelli.

Murillo dijo que el pedido de incompetencia de Chile se basa en exigir el respeto de los Tratados, en el marco de lo que establece el artículo VI del Pacto de Bogotá, que es el Tratado Americano de Soluciones Pacíficas y por medio del cual un país puede acudir a la CIJ para el arreglo de controversias mediante procedimientos pacíficos. Es decir que aquello que ha sido zanjado por Tratados no puede ser conocido por la Corte.

El artículo 6 del Pacto de Bogotá establece que "tampoco podrán aplicarse dichos procedimientos a los asuntos ya resueltos por arreglo de las partes, o por laudo arbitral, o por sentencia de un tribunal internacional, o que se hallen regidos por acuerdos o Tratados en vigencia en la fecha de la celebración del presente pacto".

Para Murillo, estos argumentos no son sustentables y que la memoria está bien fundamentada y no toca a ningún Tratado, lo que debe ratificarse en la respuesta al incidente de incompetencia.

La internacionalista Borelli sería funesto que la CIJ de La Haya acepte el planteamiento de Chile "porque Bolivia no pide modificar el Tratado de 1904 sino que exige obligar a Chile a dialogar pacíficamente una salida al mar, como ofreció ese país en varias oportunidades y gobierno".

Por su parte, el ex canciller Loaiza dijo que la determinación de Chile de objetar la competencia de la CIJ por la demanda marítima revela desconfianza sobre la solidez de sus argumentos para enfrentar la etapa de la contramemoria.

Considera que en caso de que la Corte acepte el planteamiento de Chile la demanda interpuesta en esta instancia quedaría sin efecto, pero dijo también que esa posibilidad es nula, ya que ante todo está la imagen de este organismo internacional y los argumentos bien planteados por Bolivia.