Brasilia. El ex director de la estatal Petrobras que acusó a decenas de políticos de favorecerse de corruptelas en la empresa en plena campaña electoral en Brasil compareció este miércoles ante un grupo parlamentario que investiga el caso, pero se negó a declarar.

Los parlamentarios esperaban que el testimonio de Paulo Roberto Costa ayudase a aclarar un turbio asunto que ha empañado la campaña para las presidenciales del próximo 5 de octubre, pero el ex director de Abastecimiento de Petrobras los frustró al invocar el derecho a no testimoniar en su contra.

El presidente del grupo parlamentario, el senador Vital do Rego, ofreció a Costa declarar en una sesión reservada, pero también se negó.

"Me reservo el derecho a permanecer callado", respondió Costa, quien aún así escuchó decenas de preguntas de parlamentarios que, en vanos intentos por quebrar su resistencia, chocaron siempre con su negativa.

Costa está en prisión desde hace dos meses acusado de integrar una supuesta red de corrupción enquistada en Petrobras y, según la prensa local, ha aceptado colaborar con la justicia a cambio de una reducción de pena y revelado la participación de decenas de políticos en esas irregularidades.

Según la revista Veja, cuya información no ha sido desmentida por ninguna autoridad pero sí negada por quienes han sido salpicados, Costa ha implicado al ministro de Energía, Edison Lobão; a los presidentes del Senado, Renan Calheiros, y de la Cámara de Diputados, Henrique Eduardo Alves.

En ese proceso de delación, Costa habría aceptado repatriar y "devolver" US$23 millones de origen ilegal que tendría en cuentas en el exterior, una cifra que, de confirmarse, revelaría en alguna medida la magnitud del desvío de dinero de la petrolera.

Según la revista Veja, cuya información no ha sido desmentida por ninguna autoridad pero sí negada por quienes han sido salpicados, Costa ha implicado al ministro de Energía, Edison Lobão; a los presidentes del Senado, Renan Calheiros, y de la Cámara de Diputados, Henrique Eduardo Alves; y a una treintena de parlamentarios de cinco partidos.

También citó entre los beneficiados a ex gobernadores de regiones en las que Petrobras ejecutó diversas obras, entre los que incluyó al fallecido Eduardo Campos, quien gobernó el estado de Pernambuco y se convirtió luego en candidato presidencial del Partido Socialista Brasileño (PSB).

Campos murió el pasado 13 de agosto en un accidente aéreo y fue sustituido como abanderado del PSB por la ecologista Marina Silva, quien desde su irrupción como candidata aparece en los sondeos como favorita para derrotar en las urnas a la presidenta y aspirante a la reelección, Dilma Rousseff.

La propia Rousseff aparece tangencialmente vinculada al asunto, pues en la época en que se cree que comenzó a operar la red era ministra de Energía y, como tal, encabezaba el consejo directivo de Petrobras.

La negativa de Costa a declarar dio lugar a un embate entre los parlamentarios del oficialismo y la oposición, que se acusaron mutuamente de intentar impedir una investigación que salpica a todos.

El diputado Onyx Lorenzoni, del opositor partido Demócratas, propuso finalmente que el grupo parlamentario solicite al Tribunal Supremo que se le permita el acceso a las declaraciones que Costa ha ofrecido a la Policía, que están bajo secreto judicial.

La comisión aceptó la propuesta de Lorenzoni, quien instó a los parlamentarios a obtener esa declaración con la mayor celeridad, ya que el país está "a veinte de días de las elecciones y los votantes deben saber si algún candidato está implicado".