El coronel en retiro de la Policía peruana Benedicto Jiménez, acusado de liderar una red mafiosa, fue detenido este sábado en la ciudad sureña de Arequipa, tras estar tres meses en la clandestinidad, anunció la jefa del gabinete ministerial, Ana Jara.

"Efectivamente, cayó Benedicto Jiménez en Arequipa. Felicitaciones a la Policía Nacional por esta captura. Avanzamos, ministro (del Interior) Daniel Urresti", escribió Jara en su cuenta de Twitter.

Jiménez, quien tenía una orden de prisión preventiva por 18 meses dictada por la Sala Penal Nacional, será trasladado a Lima en las próximas horas, según indicaron fuentes policiales. Asimismo, trascendió que Urresti ha viajado a Arequipa para encabezar la operación.

Un héroe de la lucha contra Sendero Luminoso. El ex jefe policial, que en su momento fue considerado héroe nacional al ser uno de los dos grandes artífices de la captura en 1992 del jefe del grupo ultraizquierdista armado Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, se dedicó a la política al retirarse. E incluso se presentó como candidato a la alcaldía de Lima por el Partido Aprista del ex presidente Alan García en 2006.

Ahora está acusado de ser aliado del empresario inmobiliario y abogado Rodolfo Orellana, ambos sindicados como líderes de una organización acusada de tráfico de terrenos, corrupción de funcionarios y lavado de activos. Una de las operaciones más recurrentes de la organización era apoderarse ilícitamente de inmuebles para comercializarlos como propios.

Apresado seis días antes de su audiencia. La Sala Penal Permanente de la Corte Suprema, que preside el juez Javier Villa Stein, había programado una audiencia para el 31 de octubre con el objetivo de fallar sobre el recurso de casación que había presentado Jiménez para revocar su orden de prisión preventiva.

La Policía aún se encuentra en la búsqueda de Orellana, que hasta el momento se encuentra prófugo y sobre quien pesa también una orden de prisión preventiva. Además de Jiménez y Orellana, el juzgado ha ordenado la captura de otras 21 personas involucradas en la red mafiosa que, según las investigaciones, operó en diversas regiones del país, en especial en Lima, Áncash y Ucayali.