Lima. El presidente peruano, Ollanta Humala, nombró el sábado al ex militar Oscar Valdes como nuevo primer ministro, tras una sorpresiva renuncia que podría generar más cambios en un gabinete formado en su mayoría por moderados.

Tras la dimisión del empresario Salomón Lerner y en lo que sería la primera crisis ministerial de Humala a cuatro meses y medio de asumir el cargo, todo el equipo de Gobierno conformado por 18 ministros presentó su renuncia para que el mandatario peruano realice los cambios que crea conveniente.

La conformación del nuevo gabinete encabezado por Valdes -un ex teniente coronel del Ejército y actual ministro de Interior-se anunciará en las próximas horas, dijo un comunicado de la Presidencia.

La crisis se produce en momentos en que fuertes protestas sociales arreciaron en las últimas semanas contra el sector minero -uno de los pilares de la economía local- y que generaron la suspensión del desarrollo de un proyecto de oro de US$4.800 millones de la estadounidense Newmont Mining.

El conflicto se calmó luego de que el presidente Humala decretara el estado de emergencia en la región de Cajamarca, dando poder a los militares a que apoyen la labor de los policías para imponer el orden público en la zona.

El nuevo primer ministro Valdes fue también instructor del arma de artillería cuando Humala también era militar y había ido ganando la confianza del presidente, según medios locales.

Fue Valdes quien recomendó a Humala tomar medidas duras para aplacar la protesta social en Cajamarca, que había derivado en el cierre de un aeropuerto, bloqueos de carreteras y problemas de abastecimiento de alimentos en la zona.

¿Línea dura? Analistas temen que Valdes podría implicar el endurecimiento del Gobierno de Humala, quien durante la campaña electoral se apartó políticamente de la izquierda radical de Latinoamérica, encabezada por el presidente venezolano, Hugo Chávez.

En ese camino se acercó a ideas moderadas como las del ahora ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

"El presidente (Humala) se ha convertido hoy día en un caudillo y eso es malo", dijo el periodista y analista político César Hildebrandt. "Eso es la confirmación del endurecimiento del Gobierno y que Humala está optando por el camino más difícil, que es de imponer las cosas", agregó.

Humala, que ganó las elecciones luego de moderar un discurso antimercado, asumió la presidencia a fines de julio con la promesa de implementar un ambicioso programa de apoyo social, el cual será financiado en parte de los ingresos que genera la explotación de recursos naturales.

En medio de la conmoción social, el mandatario tuvo que suspender viajes a Venezuela y México hace una semana y más recientemente a Argentina, argumentando motivos de política interna.

La renuncia de Lerner fue a solicitud del propio mandatario Humala, en busca de "cohesionar" el gabinete ministerial, dijo a Reuters una fuente del Gobierno que pidió no ser identificada.

Para el analista político y profesor de la local Universidad Católica, Oscar Vidarte, el ingreso de Valdes podría dar un tinte "militaroide" al gabinete de Humala, pero no peligraría el eje matriz del Gobierno respecto a la política económica.

"Valdes ha demostrado que no es un mal ministro, ha demostrado que en una cartera tan caliente la ha sabido manejar, es un ministro muy racional, un ministro que claramente tiene una planificación de estar viendo a futuro", afirmó.

Claves en gabinete. Sin embargo, Vidarte advirtió que preocupa pasar "de un candidato casi casi chavista, a un candidato de izquierda moderada y ahora un presidente pro-empresarial y de repente un pro-militaroide".

Entre los funcionarios clave figuran el ministro de Economía, Luis Castilla, un tecnócrata amigo del mercado y que ha mantenido las líneas matrices de la política económica que ha hecho que Perú siga registrando altas tasas de crecimiento.

Asimismo, el ministro de Energía y Minas, Carlos Herrera, quien ha estado en el ojo de la tormenta por los conflictos antimineros que han preocupado a los empresarios del sector.

La inesperada renuncia generó incertumbre en la oposición, que la calificó como prematura y preocupante por la alineación de la economía con la política de inclusión social de Humala.

"Fue Lerner quien había imprimido confianza a los inversionistas. Lo importante ahora es saber quiénes conformarán el nuevo gabinete", dijo el legislador opositor Carlos Bruce.

La economía de Perú ha crecido a una tasa promedio de casi un 6% anual en la última década, pero la pobreza aún alcanza a un tercio de la población del país, rico en recursos naturales pero lleno de conflictos sociales debido a que muchos reclaman mejor distribución del auge económico.

Humala ha prometido aplacar los más de 200 conflictos principalmente contra la explotación de recursos naturales.