La ex ministra Carolina Trivelli consideró que es absolutamente imposible pensar en paralizar los programas sociales Juntos y Pensión 65, mientras se resuelven los problemas de corrupción en el Banco de la Nación, como propone la bancada fujimorista de Fuerza Popular.

Señaló que los S/. 250 nuevos soles (US$77,9) que estos programas entregan cada dos meses son cruciales para las familias en pobreza extrema beneficiarias, por lo que no hay manera de pararlos sin afectar su ya precaria calidad de vida de esa población necesitada.

"Imposible, ¿y qué va hacer la gente? no come, no compra sus remedios, no paga sus recibos. La propuesta no tiene sentido. Estos programas son cruciales para que las personas que los reciben tengan las condiciones mínimas de vida. No hay ninguna forma de pararlos, no es gente a la que les sobre ese dinero, es gente que lo necesita para vivir", señaló la ex ministra de Desarrollo e Inclusión Social.

La congresista de Fuerza Popular, Karla Schaefer, propuso este martes paralizar los programas sociales hasta que, según dijo, exista la seguridad del buen uso de sus recursos.

Trivelli indicó que si bien hay se han producido algunos casos de corrupción, el problema ha sido detectado en el servicio de pagaduría, a cargo del Banco de la Nación, y no en los programas sociales, que benefician a miles de peruanos.

No obstante, Trivelli consideró que la solución al problema debe incluir a ambos sectores.

En primer lugar, consideró que corresponde al Banco de la Nación ajustar sus controles, ver que no haya delincuentes entre sus trabajadores, supervisar mejor sus operaciones, como lo hace cualquier entidad bancaria, porque sus servicios no son gratuitos, sino que hay un convenio por cumplir.

Al respecto, refirió que si el banco del Estado no puede cumplir con este servicio, habrá que pensar en una entidad privada.

"Gracias a la bancarización nos hemos podido enterar de estos robos, si esto se entregaba en sobrecitos, nunca nos hubiéramos enterados", comentó.

En segundo lugar, Carolina Trivelli mencionó la necesidad de empoderar a los beneficiarios de Juntos y Pensión 65, para que sepan cuánto es lo que van a recibir, quién debe dárselo, y si advierten una irregularidad, quejarse de inmediato, como sucede con cualquier cliente del sistema bancario.

Indicó que eso requiere fomentar una cultura bancaria, que ya se está dando con algunos señores de Juntos, pero que es necesario ampliarlo y focalizarlo en el caso de los adultos mayores de Pensión 65.