Brasilia. El exministro de Hacienda de Luiz Inácio Lula da Silva acusó el miércoles al exmandatario de recibir sobornos de la constructora Odebrecht, sumándose a una lista de denuncias que amenazan las posibilidades del fundador del Partido de los Trabajadores de presentarse a la presidencia en el 2018.

Abogados del ex ministro de Hacienda Antonio Palocci dijeron que su cliente informó a los fiscales que Lula aceptó que Odebrecht comprara terrenos para un instituto en su nombre, una casa de campo en el estado de Sao Paulo y 300 millones de reales (US$97 millones, 81 millones de euros) para su uso una vez que dejara el cargo.

Ese tipo de testimonio de un colaborador cercano podría ser crucial para Lula, quien pretende presentarse a la presidencia nuevamente el próximo año si logra apelar con éxito una sentencia de culpabilidad que le impediría participar en las elecciones. Lula se enfrenta a otros cuatro juicios.

Un representante de Lula dijo en un comunicado que Palocci, quien fue arrestado hace un año en el marco de una investigación de corrupción, miente y que realizó las acusaciones sin pruebas para lograr un acuerdo favorable con los fiscales y reducir su condena.

Ese tipo de testimonio de un colaborador cercano podría ser crucial para Lula, quien pretende presentarse a la presidencia nuevamente el próximo año si logra apelar con éxito una sentencia de culpabilidad que le impediría participar en las elecciones. Lula se enfrenta a otros cuatro juicios.

En tanto, el principal fiscal de Brasil, Rodrigo Janot, acusó el miércoles a Lula, a la expresidenta Dilma Rousseff y a un exministro de obstrucción a la justicia debido a la designación de Lula como jefe de gabinete de Rousseff en 2016.

La designación, que fue rechazada posteriormente por la Corte Suprema, habría protegido a Lula de enfrentarse a procesos en tribunales comunes.

La acusación es la segunda de Janot en dos días. El martes, el fiscal acusó a Lula, Rousseff y a otros seis miembros del Partido de los Trabajadores de presuntamente formar una organización criminal para cometer delitos de corrupción y otro tipo que involucraron a la petrolera con participación del estado Petrobas.

Lula y Rousseff rechazaron los cargos.