Sao Bernardo Do Campo. El ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva participaba este sábado de una misa en homenaje a su esposa fallecida luego de pasar su segunda noche en la sede de un sindicato de trabajadores siderúrgicos en Sao Paulo, mientras crece la expectativa de que se entregaría a la policía tras la ceremonia.

Un juez federal había dado a Lula plazo hasta este viernes por la tarde para entregarse a cumplir una sentencia a 12 años de cárcel por corrupción que podría terminar la carrera política del primer presidente de la clase trabajadora de Brasil, y con sus esperanzas de regresar al poder este año.

Lula saludó este sábado a sus seguidores antes del inicio de la misa al aire libre en la sede sindical de un suburbio industrial de la ciudad de Sao Paulo donde comenzó su carrera.

El lugar, rodeado por miles de partidarios del exmandatario el viernes y en el que muchos acamparon durante la madrugada de este sábado, estaba rodeado de carteles y banderas en apoyo al emblemático líder del Partido de los Trabajadores (PT).

En la mañana de este sábado, la expectativa era que el expresidente se presentaría a la policía tras la misa, según un asesor parlamentario del diputado Valmir Pracidelli (PT-SP).

La multitud de seguidores disuadió el viernes a la policía de intentar arrestarlo después de que se cumplió el plazo establecido por el juez Sergio Moro a las 2000 GMT.

En la mañana de este sábado, la expectativa era que el expresidente se presentaría a la policía tras la misa, según un asesor parlamentario del diputado Valmir Pracidelli (PT-SP).

"Él está abatido, toda la familia está ahí (...) está descreído de la vida y de la justicia", dijo a Reuters el asesor parlamentario Valter Neves Guiomar.

La presidenta del PT, la senadora Gleisi Hoffmann, afirmó que Lula permanecería en el sindicato, en el que está desde este jueves después de la orden de arresto de Moro. "Aquí permanecerá junto a la militancia", dijo Hoffmann a periodistas este viernes.

Según Hoffmann, Lula aún aguardaba una respuesta del Supremo Tribunal Federal (STF) a un nuevo recurso presentado por la defensa del ex presidente. Fuentes con conocimiento del asunto dijeron a Reuters que representantes del ex mandatario negociaban su presentación ante la Policía Federal.

Una fuente dijo que las negociaciones "continúan y deberían llegar a un acuerdo el sábado".

Lula fue condenado el año pasado por corrupción pasiva y lavado de dinero en un caso que involucra la cesión de un apartamento en un balneario del estado de Sao Paulo a cambio de contratos para una constructora con la petrolera Petrobras, empresa que está controlada por el Estado.

El dictamen finalizaría su carrera política, abriendo las elecciones de octubre y dejando a la izquierda brasileña sin un candidato obvio para volver al poder tras el actual impopular presidente Michel Temer.

Según la ley electoral brasileña, un candidato tiene prohibido postularse para un cargo durante ocho años después de ser declarado culpable de un delito. Raras excepciones se han hecho en el pasado, y la decisión final sería tomada por el máximo tribunal electoral, siempre y cuando Lula presente oficialmente su candidatura.