Santiago. El ex presidente de Chile Ricardo Lagos reveló que el extinto mandatario Hugo Banzer le propuso compartir el negocio de la exportación de gas a cambio de facilidades de acceso al mar. La negociación la continuaron Jorge Quiroga y Gonzalo Sánchez de Lozada, pero no prosperó.

El ex canciller boliviano Armando Loaiza confirmó los términos de la negociación boliviano-chilena, que se manejó —explicó— bajo el denominativo de diálogo de “Portillos”.

Lagos, en el acto de presentación del libro “Un futuro común. Chile, Bolivia, Perú “ del ex ministro de la presidenta Michelle Bachelet, Sergio Bitar, relató episodios clave del diálogo que mantuvo con Banzer, quien dimitió el 2001 tras tres años de gobierno y a causa del cáncer que lo aquejó y mató. Quiroga le sucedió en el poder.

El ex mandatario chileno, según el diario La Tercera, relató que Banzer le planteó con “crudeza y simplicidad” que debía enviar US$400 millones de gas por un oleoducto hasta un puerto chileno para luego exportarlo, pero que, en territorio chileno, sería el vecino país el que lo licuaría (pasar el gas a estado líquido) incrementando su valor y aparecería exportando US$1.500 millones.

La respuesta fue: “Facilísimo. Ofrezco una concesión de 50 años, extendible, la inscribimos a nombre de Bolivia ante el Conservador de Bienes Raíces y ahí trabajamos qué tipo de legislación aplicamos en esa zona”, recordó Lagos, para quien el oleoducto debía pasar junto a uno similar construido por la empresa minera Inés de Collahuasi, a siete kilómetros de la frontera con Perú. “Hacer el ducto al lado era prácticamente cero costo”.

La administración de Banzer proyectó exportar gas a mercados de ultramar por Chile. Lagos afirmó que la negociación para la concesión de un territorio chileno también involucró a las gestiones de Quiroga y Sánchez de Lozada. La negociación fue rota en el gobierno de Carlos Mesa.

Corredor. Sánchez de Lozada le planteó, contó, que al final del corredor era poco factible construir un puerto. “Le dije, entonces, hagamos la solución de Ginebra y me miró sorprendido. Un acceso directo desde el corredor hasta el puerto de Arica, como lo tiene Francia hasta su territorio desde el interior del aeropuerto de Ginebra”.

Sánchez de Lozada dimitió, precisamente a causa de una revuelta social en contra de la venta y exportación de gas por Chile. Mesa hizo un referéndum que terminó cerrando cualquier negocio gasífero con el país vecino, con quien existe un litigo que data de la guerra del Pacífico de 1879, cuando los chilenos arrebataron a los bolivianos la salida soberana al mar.

Loaiza reveló que la negociación registró mayor avance con Quiroga. “Se trataba de convertir el gas (licuefacción) en territorio chileno con beneficios para ambos. Bolivia podía exportar el gas y Chile lo convertía. También Bolivia iba a tener competencia no muy lejana a la soberanía en el puerto de Portillos”, recordó.

El gobierno de Evo Morales incorporó en la Constitución el derecho de una salida al mar con soberanía. Hoy, alista un juicio por el diferendo.

El ex presidenciable chileno Eduardo Frei propone otorgar soberanía a Bolivia a cambió de compensación territorial. La Constitución boliviana reafirma el derecho de volver al Pacífico con soberanía. El Estado lleva el caso a tribunales