Santiago, Andina. La familia del ex presidente de Chile, Salvador Allende, muerto durante el golde de Estado encabezado por Augusto Pinochet, anunció que realizará un nuevo funeral al líder socialista el 4 de septiembre, en el aniversario de su triunfo electoral de 1970.

La ceremonia tendrá lugar luego de que este año la justicia exhumara su cuerpo, para verificar si su muerte correspondía efectivamente a un suicidio, en el marco de una serie de investigaciones de derechos humanos impulsadas por la Corte Suprema.

"Ya lo conversé con el presidente del Partido Socialista (Osvaldo Andrade), quien está por supuesto muy de acuerdo", dijo la senadora Isabel Allende, hija del dirigente.

La parlamentaria, quien valoró que los tribunales despejaran las dudas sobre el deceso, recordó que el 4 de septiembre fue también el día en que los restos de su padre fueron trasladados al cementerio Santa Inés en Valparaíso, al retornar la democracia en 1990.

Allende, quien se quitó la vida cuando defendía el palacio presidencial de La Moneda del ataque de aviones y tanques en 1973, fue enterrado inicialmente en clandestinidad.

Durante años circularon rumores de que fue ultimado por militares e incluso sus propios colaboradores. Ambas versiones fueron descartadas, refiere el cable de la agencia Dpa.

Allende, el primer marxista que triunfó en las urnas en una elección democrática, siempre intuyó que el proyecto político que lideraba sufriría un golpe militar desde sectores conservadores.

"De aquí al cementerio, yo no soy hombre de exilio", dijo a sus ministros en su primera reunión de trabajo en La Moneda. "Esta es carne de estatua", agregó a otros en diversas reuniones.

En Chile, durante la dictadura militar unas 3.000 personas fueron ultimadas o desaparecidas, según estos reportes. Otras 50.000 fueron torturadas, incluidos niños de dos años.