Un tribunal federal de Nueva York condenó este jueves al ex presidente de Guatemala Alfonso Portillo a casi seis años de cárcel y a devolver el dinero de sobornos que reconoció haber tratado de lavar durante su mandato, entre los años 2000 y 2004. De la condena total, sin embargo, el juez federal James Patterson decidió descontar el tiempo que Portillo ya ha pasado en la cárcel tanto en su país como en Estados Unidos, donde fue extraditado hace un año. De este modo, el ex presidente guatemalteco deberá cumplir un máximo de 18 meses de prisión, según se especificó en la lectura del veredicto este jueves en Manhattan.

Por otro lado, el juez estadounidense le ordenó también que devuelva los US$2,5 millones procedentes de sobornos que Portillo reconoció haber tratado de lavar en Estados Unidos cuando, el pasado marzo, selló un acuerdo con la fiscalía para reducir su pena. Fruto de dicho pacto con la acusación, Portillo, de 62 años, se declaró culpable de un cargo de lavado de dinero a través de bancos estadounidenses a cambio de no ser condenado a más de seis años de cárcel.

Hasta US$70 millones. El ex presidente reconoció haberse apropiado de US$2,5 millones en sobornos del gobierno de Taiwan entre diciembre de 1999 y agosto de 2002 a cambio de "usar su influencia para que Guatemala siguiera reconociendo a Taiwán diplomáticamente". Pekín no reconoce a Taiwán el derecho a reconocimiento diplomático al considerarlo parte de China (solo 22 países mantienen relaciones diplomáticas con el país, incluyendo Panamá, Nicaragua y Belice). Posteriormente, Portillo depositó cheques en bancos en la ciudad estadounidense de Miami, así como en Francia, Luxemburgo y Suiza, de acuerdo con la acusación formal.

En total, el ex mandatario estaba acusado de haber lavado hasta US$70 millones durante su mandato a través de bancos estadounidenses, por lo que, de haber sido declarado culpable sin un acuerdo previo, podría haber sido condenado a hasta 20 años de cárcel. La vista, que tuvo lugar en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, se prolongó este jueves durante casi cinco horas debido. La defensa de Portillo centró su argumentación en la labor del expresidente durante su mandato y su lucha por las clases bajas y el reparto de la riqueza.

Castigo ejemplar. Del mismo modo, el propio Portillo, durante el tiempo que el juez le concedió para sus alegaciones, se mostró orgulloso de su mandato aunque reconoció "haber cometido un error". Sin embargo, afirmó que ya ha pagado su pena por ello. La fiscalía entretanto reclamó al juez que este caso fuera "un ejemplo" para otros mandatarios corruptos que "utilizan a los Estados Unidos" como un lugar para blanquear dinero proveniente de actos de corrupción. La fiscalía había solicitado 72 meses de prisión para Portillo.

Tras conocerse la sentencia, Portillo abandonó la sala con gesto de tranquilidad después de saludar a familiares y amigos, que mostraron su decepción por la sentencia -el juez aplicó casi el máximo de lo acordado en vez de dictar una pena menor que no habría implicado seguramente más cárcel para el ex mandatario- pero comenzaron de inmediato a hacer especulaciones acerca del tiempo que Portillo podría permanecer aún en prisión.