Por medio de las redes sociales, el ex presidente de El Salvador, Mauricio Funes (2009-2014), justificó este martes (06.09.2016) su solicitud de asilo al gobierno de Nicaragua señalando que la “extrema derecha” tenía planes para atentar contra su “integridad física” por las denuncias de corrupción que hizo contra este sector durante su administración. El Ejecutivo de Daniel Ortega accedió el 2 de septiembre a la solicitud, pues considera a Funes un “perseguido político”.

“He solicitado asilo político porque tengo fundadas razones que me llevan a pensar que sectores de la extrema derecha salvadoreña están planeando atentar contra mi integridad física”, aseguró Funes, quien recibió el beneficio junto a su pareja, Ada Michell Guzmán, y sus hijos de 34, 25 y 2 años de edad. El ex mandatario sostuvo que la Fiscalía, que le imputa al menos cinco delitos, es coordinada por la opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y “los grupos de poder económico”.

“Ahora que han transcurrido más de dos años desde que salí del gobierno, es claro que usarán las instituciones del Estado para provocar mi muerte civil y política, y si es posible mi anulación física”, sostuvo Funes, quien se declaró inocente de las acusaciones de presunto enriquecimiento ilícito y aseguró estar a disposición para enfrentar el proceso judicial por supuestos actos de corrupción. “El asilo sólo busca garantizar protección frente a la persecución. No he renunciado a probar mi inocencia”, aseguró.

“Aquí se siente seguro”. Por su parte, el gobierno de El Salvador dijo que Funes se siente perseguido por “otros actores” distintos al gobierno de Salvador Sánchez Cerén. “Él debe tener los fundamentos para poderse sentir perseguido, no por este Gobierno sino por otros actores”, dijo el portavoz oficial, Eugenio Chicas, quien aseguró que al Ejecutivo salvadoreño “no le corresponde apoyar o no” la decisión de solicitar el amparo a Nicaragua.

En tanto, el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional nicaragüense, el sandinista Jacinto Suárez, aseguró escuetamente que Funes “aquí se siente seguro”, tras ser consultado por la prensa sobre las razones del ex mandatario salvadoreño para pedir asilo. En cambio, el jurista y ex presidente de la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional, José Pallais, dijo que lo de Funes “no tiene las características de un perseguido político”, sino de “una investigación por corrupción”.