La Habana. El ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter visitará Cuba la próxima semana para reunirse con el presidente Raúl Castro y discutir formas de mejorar las relaciones entre Washington y la isla, dijo este viernes su portavoz en un comunicado.

La visita eleva la posibilidad de que Carter se involucre en el caso del contratista estadounidense Alan Gross, condenado recientemente a 15 años de prisión por facilitar acceso ilegal a internet a grupos de cubanos.

Carter estará en La Habana de lunes a miércoles en un breve viaje "para aprender sobre las nuevas políticas económicas y el próximo congreso del partido (Comunista) y para discutir formas de mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba", dijo en un comunicado la portavoz, Deanna Congileo.

Según el comunicado, Carter se reunirá con el presidente Castro y "con otros funcionarios y ciudadanos cubanos".

El viaje de la próxima semana es un seguimiento a la visita que hizo Carter en el 2002 a la isla, situada a 145 kilómetros de las costa de Florida, y es "una misión privada, no gubernamental, bajo los auspicios del Centro Carter sin fines de lucro", señaló el escrito.

Durante su período en la Casa Blanca, Carter tomó medidas para mejorar las relaciones con Cuba, pero la isla agregó problemas a su reelección cuando el gobierno permitió un éxodo masivo de 125.000 personas hacia Estados Unidos en 1980.

Carter perdió la elección con Ronald Reagan cuando intentó alcanzar un segundo mandato.

Gross, de 61 años, ha estado encarcelado en La Habana desde diciembre del 2009 por su trabajo en un programa financiado por Estados Unidos para promover un cambio político en Cuba.

Después de un juicio de dos días en la capital cubana, un panel de jueces condenó a Gross a 15 años de cárcel "por actos contra la independencia y la integridad territorial del Estado".

Ha habido persistentes rumores de que Carter podría involucrarse en el caso de Gross para buscar su libertad y ayudar a eliminar un importante obstáculo para el progreso en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

Cuba considera el programa que trajo a Gross a La Habana como parte de los esfuerzos de Washington por derrocar su sistema socialista.

Washington ha dicho que no habrá intentos importantes para mejorar las relaciones con Cuba mientras Gross continúe preso.

Judy Gross ha pedido la liberación de su marido por razones humanitarias debido a que su hija de 26 y la madre de 88 años padecen cáncer.