Lima. El ex presidente de Perú y candidato en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, Alejandro Toledo, hizo público su apoyo al nacionalista Ollanta Humala, que el 5 de junio se juega la jefatura del Estado peruano frente a Keiko Fujimori.

En una entrevista concedida hace unas semanas en Oslo, donde participó en el Oslo Freedom Forum, Toledo recordaba que fue el único estadista que concurrió a los comicios, lo que garantiza su “celosa vigilancia de la gobernabilidad democrática”. La misma razón esgrimió ayer al defender la opción de Humala.

Pese a su ulterior apoyo a uno de los contendientes, El Cholo no se mordió la lengua durante la entrevista, en la que agitó el fantasma de la involución y la ingobernabilidad: “Perú está en una encrucijada inmerecida, debe optar entre dos opciones terribles: un pasado oscuro, corrupto, autoritario y violador de los derechos humanos (en referencia a Alberto Fujimori, padre de Keiko), y un candidato que se asocia con Hugo Chávez pero de quien resulta difícil saber quién es verdaderamente. ¿Quién es Ollanta Humala, el de los discursos en las plazas o el aliado de Chávez?”.

La adscripción ideológica de Humala suscitó “dudas” en su partido, Gana Perú, aunque la decisión de respaldarle “sin ambigüedades” no es en absoluto un cheque en blanco, sino que “antepone los altos intereses de Perú a cualquier otro de índole personal o partidaria”.

La hipótesis del cogobierno, que hacía semanas ya rondaba las conversaciones entre Humala y Toledo, empezó a materializarse ayer al agradecer el candidato nacionalista el favor: “Creemos que es posible un Gobierno de concertación nacional”.

En torno a Keiko Fujimori, a quien las encuestas dan cinco puntos de ventaja sobre Humala, han cerrado filas los empresarios, así como otras fuerzas vivas —como la Iglesia—, pero ello no garantiza, para Toledo, que mantuviera el buen rumbo de la economía de los últimos años.

“El futuro no puede arriesgar un crecimiento de una década al 8%. Perú ha crecido pero no ha distribuido, y eso lo ha capitalizado bien Humala, o el clientelismo de quien regala comida y prebendas, como Keiko Fujimori. Porque el populismo sirve para ganar unas elecciones, pero no para construir”, manifestó.

Durante la entrevista, Toledo culpó de la tensa coyuntura política al presidente en funciones, Alan García, y a uno de los candidatos de la primera vuelta, su exministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski (PPK), que quedó tercero el 10 de abril.

“El presidente Alan García intervino fuertemente en la campaña electoral. Dijo que él no nombra presidentes, pero puede impedir que alguien llegue a serlo”, dijo. El clima enrarecido ante la segunda vuelta “no se produciría sin la aquiescencia de García, que está jugando unas fichas en complicidad con Fujimori”, expresó.

“Hay un masoquismo colectivo en América Latina, puede que fruto de la herencia española, que nos hace escoger la peor opción de las posibles. La economía está más saneada que hace una década, América Latina ha metabolizado la crisis económica mejor que otras regiones del mundo, pero en política sigue habiendo un déficit democrático. En cualquier otro sitio sería inimaginable que la hija de Alberto Fujimori accediera a la presidencia, porque la hago partícipe de la violación de los derechos humanos de su padre”, agregó.

La candidata derechista Keiko Fujimori aseguró ayer que el “más grande error político” de su padre, el ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000), fue confiar en su asesor de inteligencia Vladimiro Montesinos, según AFP.

Señaló que Montesinos alejó progresivamente a las personas más cercanas a su padre como Jaime Yoshiyama y su tío Santiago Fujimori. Además “creó muchos problemas en el matrimonio, apartó a mi madre Susana Higuchi, para tener más poder”, agregó la contendiente presidencial.