Kiev. Tres expresidentes de Ucrania, Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma y Víktor Yúschenko, denunciaron hoy la intervención de Rusia en los asuntos internos ucranianos, en particular en la península de Crimea, de mayoría rusohablante.

"Rusia, que todo el tiempo tacha de 'injerencia' en los asuntos internos de Ucrania los esfuerzos de nuestros socios internacionales por normalizar la situación por medios pacíficos, recurre ahora a la intervención directa en la vida política en Crimea", se afirma en una declaración conjunta de los exmandatarios.

Agregaron que las "ideas" de representantes de la Duma del Estado (Cámara de Diputados) de Rusia acerca de la convocatoria de un referéndum sobre la unificación de Crimea a Rusia "deben ser consideradas como llamamientos a destruir el orden constitucional y la integridad territorial de Ucrania".

Los tres expresidentes recordaron que, según los acuerdos internacionales, y después de que Ucrania se desprendiera de las armas nucleares heredadas de la Unión Soviética tras la desintegración de ésta, Estados Unidos y el Reino Unido, junto con Rusia, actúan como garantes de la soberanía del país.

"Las declaraciones de Rusia de que respeta todas sus obligaciones internacionales contraídas con Ucrania independientemente de la configuración de su Parlamento y Gobierno, deben verse refrendadas por acciones concretas de la parte rusa", añade el documento.

Entre éstas, Kravchuk, Kuchma y Yúschenko señalaron la de "mostrar respeto por las decisiones del pueblo y las autoridades de Ucrania" y de "tomar conciencia de las peligrosas consecuencias de cualquier conflicto étnico".

En este sentido, advirtieron de que es extremadamente peligroso resolver a toda prisa problemas internacionales, religiosos y de idioma.

"Estos problemas serán aprovechados sin falta por las fuerzas antiucranianas para desprestigiar a las nuevas autoridades", apuntaron.

En 1954, el entonces líder soviético Nikita Jruschov "traspasó" la Crimea rusa a Ucrania con motivo del 300 aniversario de la unificación de las dos naciones eslavas.

Inmediatamente después de la proclamación de la independencia de Ucrania en 1991, nacionalistas rusos cuestionaron la legalidad del "regalo" de Crimea, efectuado por decisión de los organismos soviéticos y no de los de Rusia.

También insisten en que Sebastópol, principal base naval en el mar Negro, que desde 1954 y hasta 1991 estaba subordinada directamente al gobierno de la URSS, jamás llegó a pertenecer a Ucrania pese a su situación geográfica (en el suroeste de Crimea).