Washington. El ex vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, quien tiene una extensa historia de problemas al corazón, dijo este miércoles que le implantaron una nueva bomba cardiaca.

"Hace pocas semanas se hizo claro que estaba entrando en una nueva fase de la enfermedad cuando comencé a sufrir de una mayor insuficiencia cardiaca", dijo Cheney, de 69 años, en un comunicado.

"Luego de una serie de pruebas y discusiones recientes con mis médicos, decidí aprovechar una de las nuevas tecnologías disponibles y me implantaron un dispositivo de asistencia ventricular izquierdo (LVAD)", declaró.

"El LVAD es una pequeña bomba implantable que mejora el funcionamiento del corazón y que me permitirá retomar una vida activa", afirmó.

Cheney, quien ha sufrido cinco ataques al corazón, el más reciente en febrero, dijo que la cirugía salió bien y que se está recuperando.

El LVAD ayuda a mantener la capacidad de bombeo de un corazón que no puede trabajar efectivamente por sí mismo. Ellos son frecuentemente implantados sólo en pacientes con fallas cardiacas severas y en quienes esperan un trasplante de corazón, según la Asociación Cardiaca Estadounidense.

La insuficiencia cardiaca es una condición crónica que se desarrolla a medida que el corazón pierde su capacidad de bombear adecuadamente y aumenta de tamaño gradualmente.

Anteriormente, Cheney recibió el implante de un desfibrilador que observa su ritmo cardiaco y aplica descargas eléctricas para normalizarlo si se presentan latidos anormales. Fue reemplazado en 2007 debido a que se le agotó la batería.

Estudios han mostrado que los LVAD reducen el riesgo de muerte en los pacientes en etapas avanzadas de fallas cardiacas en un 50 por ciento, extendiendo el promedio de vida desde 3,1 meses a más de 10 meses.

Cheney, un republicano, ha sido un duro crítico de las políticas del presidente demócrata Barack Obama.