La comunidad libanesa se pronunció por que en México impere la ley, pero no la “ley de la selva” en la que unos cuantos, “escondidos en la impunidad y en el anonimato”, tienen secuestrado al país.

Ante la visita del mandatario Enrique Peña Nieto al Centro Libanés, como parte de un encuentro con esta comunidad radicada en el país, el presidente de su consejo, Jorge Antonio Serio Canaan, dijo que al igual que el Ejecutivo federal, ellos quieren que regrese el México donde se pueda transitar libremente sin temor a los asaltos, secuestros o asesinatos, una nación segura para todos.

Manifestó su respaldo, además, para que se vincule la ley anticorrupción con una ley de acotamiento del fuero, para eliminar la impunidad de “algunos malos” servidores púbicos que se refugian en éste.

Tras la comida en la que Peña Nieto compartió mesa con Carlos Slim, el presidente del Consejo del Centro Libanés dijo que la reforma educativa es necesaria y benéfica para todos, pero que ha tenido costos políticos imponderables. “En esto, señor presidente, estamos con usted”, asentó.

También hizo un reconocimiento a las reformas alcanzadas, que consideró como una base para el crecimiento económico y la generación de empleos. Y si bien dijo que el entorno ha sido adverso, pidió al Ejecutivo federal mantenerse firme en la reforma energética, porque aprovechar el petróleo generará competitividad, opinó.

En su turno, el presidente Peña Nieto explicó las reformas alcanzadas. De la reforma política, dijo que en la reciente elección se pudo apreciar cómo los partidos y candidatos independientes fueron parte de una “justa democrática” y destacó que precisamente los candidatos independientes hayan logrado triunfos.

En su discurso -más prolongado del promedio de sus eventos- Peña aseguró que la mayoría alcanzada por su partido en San Lázaro se debe a que la sociedad ha “entendiendo los avances de la economía”.