Bogotá. La presencia nuevamente del ex presidente Álvaro Uribe en Bogotá —con una agitada agenda de encuentros con funcionarios y congresistas de la U— volvió a alborotar el avispero.

El ex mandatario se reunió con el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, y el director de la Policía, general Óscar Naranjo, con quienes habló de los planes que en su contra tenían las FARC, según los análisis de los computadores del 'Mono Jojoy'.

En la noche, Uribe estuvo cenando en la casa de Armando Benedetti, presidente del Senado, en compañía de otros dirigentes del llamado “uribismo purasangre”. Allí se le planteó asumir desde enero la presidencia del Partido de la U y, aunque no dio respuesta, prometió pensarlo.

Allí también se habló de la unidad nacional y de su apoyo al gobierno del presidente Juan Manuel Santos. Y dicen que el proyecto de la ley de víctimas y de restitución de tierras también estuvo sobre la mesa. Los antiuribistas rumoran que las instrucciones del ex mandatario son hundirlo. Sólo el tiempo dirá si estas conjeturas son ciertas.