Las medidas proteccionistas y aislacionistas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sumadas a la prohibición de entrada a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana van contra los valores mundiales de cooperación y multilateralismo, advirtió la experta argentina Paola de Simone.

En una entrevista con Xinhua, la letrada, especializada en Derecho Internacional Público, sostuvo que las medidas adoptadas por Trump en sus primeros 10 días en la Casa Blanca demuestran que su proyecto es aislar a Estados Unidos.

"Las muestras en ese sentido se suceden. El anuncio de un muro para cerrar la frontera común con México fue el primer paso", recordó De Simone.

El viernes pasado, la Cancillería del país sudamericano manifestó a través de un comunicado su "preocupación por la iniciativa unilateral de construcción de un muro entre Estados Unidos y México" y señaló su "deseo de que la cuestión pueda ser solucionada mediante el diálogo y el respeto que caracteriza la relación entre ambas naciones hermanas".

Días atrás, Trump había firmado la orden ejecutiva para construir el muro durante un acto en el Departamento de Seguridad Nacional, argumentando, como lo hiciera en su campaña electoral, que servirá para controlar la migración sin papeles y los cárteles de la droga.

Para la observadora argentina, el presidente de Estados Unidos "tiene un espíritu y un plan aislacionista que se advierte en las decisiones que está tomando, no sólo en lo político, sino también en lo comercial y en materia de inmigración y de refugiados".

Tras ser investido como presidente el 20 de enero, Trump firmó el viernes pasado otra orden polémica que prohíbe durante 90 días al ingreso de nacionales de Siria, Irak, Libia, Yemen, Sudán, Somalia e Irán, además de vetar por tiempo indefinido la entrada de refugiados sirios.

Esa restricción desató protestas tanto a nivel nacional, con manifestaciones en los principales aeropuertos de Estados Unidos, como a nivel internacional.

"Rechazar la llegada de inmigrantes y refugiados es contrario a los valores globales de cooperación, y contradice la historia de Estados Unidos, un país que se conformó siglos atrás con migrantes de otras naciones", recordó De Simone.

La medida generó también una polémica interna: Trump despidió la noche del lunes a la secretaria de Justicia interina, Sally Yates, horas después de que ésta ordenara al Departamento de Justicia que no defendiera la prohibición temporal contra refugiados e inmigrantes.

En un comunicado, la Casa Blanca definió a Yates, que fuera designada por la Administración de Barack Obama, de "débil" en lo que a seguridad fronteriza se refiere y de "muy débil" en cuanto a la inmigración ilegal.

Trump nombró a Dana Boente, fiscal del distrito este de Virginia, para reemplazar a Yates hasta que su candidato para el puesto, el senador Jeff Sessions, sea confirmado por el Senado, informaron medios locales.

Para la observadora argentina, las medidas del presidente republicano permiten anticipar una "reconfiguración de las relaciones internacionales. Por ejemplo, en lo económico y comercial. A poco de asumir su cargo Trump, la Argentina sufrió un revés para su agroindustria, porque Washington suspendió por 60 días la importación de limones argentinos", recordó.

El pasado 20 de diciembre, Argentina anunció que había logrado la autorización de las autoridades sanitarias estadounidenses para poder volver a exportar limones al país norteamericano, donde la entrada de esos productos estaba prohibida desde hacía 15 años.

Argentina, uno de los mayores productores y exportadores mundiales de limones, solicitaba desde 2008 el permiso para volver al mercado estadounidense, después de que en septiembre de 2001 se vedara el acceso a Estados Unidos por razones sanitarias.

"Las medidas comerciales proteccionistas de Estados Unidos no deben paralizar a nuestra administración, que debería profundizar sus relaciones e intercambios con otros socios, como por ejemplo la Unión Europea y China, más previsibles y pendientes de vínculos a mediano y largo plazo", instó la letrada.