Managua. La próxima semana La Haya reunirá a representantes de dos países centroamericanos. Se trata de la resolución del diferendo fronterizo entre Costa Rica y Nicaragua, negociaciones que no han registrado avances pese a las intenciones de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La disputa binacional se explica por el territorio de Isla Calero en el río San Juan, y según varios especialistas consultados por la agencia Infobae el impasse podría dañar seriamente las política de integración en Centroamérica.

"A nivel centroamericano si no se llegan a generar soluciones pacíficas, todo se verá afectado, será un problema muy serio, el comercio, la integración", indicó el historiador costarricense Oscar Aguilar Bulgarelli.

Explicó que el "conflicto es parte de una política externa de Nicaragua que involucra varios frentes" como Honduras, Colombia y Costa Rica, y advirtió que la situación podría agravarse más dado que "el presidente Daniel Ortega es un hombre impredecible".

En noviembre próximo Ortega intentará la reelección y de acuerdo a expertos su permanencia podría complicar los acuerdos.

A juicio de Roberto Courtney, presidente de la ONG nicaragüense Ética y Transparencia, un organismo de observación electoral, "los dictadores golpistas argentinos estaban con problemas de popularidad cuando invadieron Las Malvinas (en 1982) y entonces el pueblo salió a las calles a darles su apoyo".

La misma idea comparte el ex canciller liberal nicaragüense Norman Caldera, quien sostiene que "todo conflicto de orden fronterizo ha tenido ese efecto y muchísimos jefes de Estado han recurrido desgraciadamente a eso".

Para el politólogo Francisco Barahona la prolongado de este conflicto, que podría extenderse entre dos a cuatro años en La Haya, "se va a ver afectada la integración y la economía".