Monterrey, México. Doce personas resultaron heridas por la explosión de una granada en una plaza pública de la ciudad de Monterrey, en el norte de México, en un recrudecimiento de la violencia del crimen organizado.

Medios locales dijeron que el explosivo fue arrojado la noche del sábado por personas no identificadas en la concurrida plaza municipal de Guadalupe, parte de la capital del rico estado fronterizo de Nuevo León, y que al menos cuatro de los heridos fueron niños.

Una mujer que no se identificó dijo a una radio local que "hubo una explosión fuerte y todos empezaron a gritar".

La Secretaría de Gobernación del país repudió en un comunicado el atentado y afirmó que "estas acciones subrayan la contundencia con la que los tres órdenes de Gobierno (...) deben hacer frente a la amenaza del crimen organizado".

Este viernes, otros tres ataques con granada fueron reportados en Monterrey, una ciudad industrial que ha visto incrementarse los hechos de violencia relacionados con los cárteles del narcotráfico. Uno de los ataques ocurrió en las cercanías del consulado de Estados Unidos en la ciudad.

En septiembre del 2008, una granada lanzada por sicarios del narcotráfico causó las muerte de ocho personas que celebraban las fiesta de independencia en la ciudad de Morelia, en el estado de Michoacán, también golpeado por la violencia de los narcos.

Sin embargo, temores acerca de un incremento en los ataques a civiles no se han materializado, dado que la mayoría de las víctimas de la violencia son sicarios, policías y soldados.

El Gobierno responsabiliza del incremento de la violencia en Monterrey, así como en el vecino estado de Tamaulipas, a una guerra entre el poderoso cártel del Golfo y su antiguo brazo armado, los Zetas.

Más de 29,000 personas han muerto en hechos de violencia relacionados con el narco desde que el presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra la violencia de los cárteles, con el despliegue de decenas de miles de policías federales y militares, tras asumir el cargo a fines del 2006.