Moscú. Al menos 31 personas murieron y más de 130 resultaron heridas este lunes en un ataque suicida con bomba en el mayor aeropuerto de Rusia, reportó la televisión estatal.

La bolsa de valores rusa MICEX cayó casi 2% tras conocerse la noticia de la explosión, que destrozó la zona de llegada de pasajeros en el aeropuerto Domodedovo de Moscú a las 1332 GMT, dijo la oficina de prensa de la terminal en un comunicado.

Una columna de humo salía de la zona de equipaje del terminal y fueron vistas personas huyendo por las salidas de emergencia, reportó la prensa local.

El comité de investigación de la oficina del fiscal dijo que el ataque con bomba había sido clasificado como un atentado terrorista, el primero de su tipo en el corazón de Rusia este año.

El presidente ruso, Dmitry Medvedev, prometió perseguir y castigar a quienes están detrás del ataque. "La seguridad será reforzada en los mayores centros de transporte", escribió Medvedev en Twitter.

"Lamentamos las víctimas del ataque terrorista en el aeropuerto Domodedovo. Los responsables serán perseguidos y castigados", agregó.

Medvedev retrasó su salida para el Foro Económico Mundial después del atentado, dijo este lunes el Kremlin. El presidente tenía previsto viajar a Suiza este martes para pronunciar el discurso de apertura en el foro anual.

"El presidente ha retrasado su salida", dijo el portavoz del Kremlin Natalya Timakova.

Analistas han dicho que los rebeldes que libran una insurgencia islamista con énfasis en el Cáucaso del Norte mayormente musulmán estaban planificando aumentar su violenta campaña en el corazón de Rusia en 2011, mientras el país se prepara para las elecciones presidenciales de 2012.

La seguridad ha sido reforzada en otros dos aeropuertos de Moscú, que recibirán a los pasajeros desviados que volaban hacia Domodedovo, informaron medios locales.

Moscú sufrió su peor atentado en seis años en marzo de 2010, cuando dos atacantes suicidas mujeres de la volátil región de Daguestán detonaron sus explosivos en el metro provocando la muerte de 40 personas.

El Kremlin está luchando para contener la insurgencia islamista en el Cáucaso y los rebeldes han advertido en varias ocasiones que llevarán su lucha hacia el corazón de Rusia.