Madrid. El veterano político conservador Manuel Fraga Iribarne, que fue ministro franquista y posteriormente siguió en la primera línea de la política española durante la Transición y la democracia, falleció el domingo a los 89 años.

Fraga, que era presidente fundador del Partido Popular que hoy ocupa el poder en España, se había retirado de la política activa hace unos meses, después de permanecer más de 50 años en la vida pública.

El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, fue de los primeros en acudir a la capilla ardiente del veterano político conservador, instalada en su domicilio particular en Madrid por expreso deseo de la familia.

"Fue un hombre clave en la Transición, uno de los momentos más decisivos de la historia de España", dijo Rajoy a la salida del velatorio acompañado por la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, sobre un hombre al que conoció cuando tenía 22 años y que consideró un pieza imprescindible en la modernización de la derecha española.

Otros altos cargos del gobierno, como los ministros de Justicia y Exteriores, Alberto Ruiz-Gallardón y José Manuel García-Margallo, y políticos de la oposición se acercaron a la capilla ardiente de Fraga, cuya familia decidió que fuera privada tras rechazar el ofrecimiento del Senado y la Xunta de Galicia para un velatorio público, según dijeron medios.

La Xunta de Galicia, que el fallecido presidió durante más de 15 años, decretó tres días de luto oficial en la comunidad, cuyo actual presidente, Alberto Núñez Feijoo, también elogió la figura política de Fraga.

"(Siento) Orgullo y agradecimiento como español, porque don Manuel figurará para siempre como actor fundamental de la transición y como parte de la generación que apostó por una España abierta y plural", dijo Núñez Feijoo antes de salir hacia Madrid para asistir al velatorio.

Manuel Fraga falleció en su domicilio madrileño a causa de una afección respiratoria que venía sufriendo desde hace días, informaron diversos medios.

Está previsto que Fraga sea enterrado mañana martes en el cementerio de Perbes, un pueblo de La Coruña, donde descansan los restos de su esposa María del Carmen Estévez, con la que tuvo cinco hijos, desde 1996.

Otro de los políticos que se acercaron a despedirse del singular político gallego fue el candidato a la dirección de los socialistas Alfredo Pérez Rubalcaba, quien dijo que en estos momentos prefería quedarse con las cosas más positivas de Fraga.

"Me gustaría quedarme en primer lugar con el Fraga padre de la Constitución que nos ha permitido vivir en esta democracia ya solida y solvente. Y en segundo lugar me gustaría quedarme con ese Fraga que supo entender la necesidad de cambiar e integrarse en el sistema democrático y con él una parte de la derecha franquista", señaló Pérez Rubalcaba a la salida de la capilla ardiente acompañado del ex ministro de Fomento, el gallego José Blanco.

Fraga fue uno de los llamados 'padres' de la Constitución española de 1978, fue presidente de Galicia y en su última etapa ocupó un puesto en el Senado, cargo del que había ido reduciendo su actividad el año pasado tras someterse a una operación de cadera.