Güines. Yamirka Morejón viajará en breve a España con la misma maleta azul que arrastró durante los siete años que visitó a su marido en varias prisiones de Cuba.

Pero esta vez en el asiento de al lado estará su esposo José Izquierdo, uno de los 52 presos políticos que el presidente Raúl Castro se comprometió a liberar a condición de que abandonen la isla.

Dentro de la desvencijada valija abierta sobre una cama cabe la ropa de toda la familia, algunas fotografías y hasta un puñado de poemas que Izquierdo escribió tras las rejas y espera publicar en el extranjero.

"Yo estoy esperando nada más una llamada telefónica. Que me digan: los recogemos en media hora para ir al aeropuerto", dijo Morejón, de 31 años, en la sala de su modesta vivienda en una zona rural en las afueras de La Habana.

"Para nosotros esto es una maravilla, porque a mi marido todavía le faltaban nueve años por cumplir", explicó.

Los primeros 11 presos políticos fueron liberados la semana pasada y puestos inmediatamente en un avión rumbo a Madrid.

El ministerio de Asuntos Exteriores español ha dicho que Izquierdo, un periodista independiente de 44 años, es uno de los ocho opositores cubanos esperados en el correr de esta semana.

Morejón cuenta que en su casa en las afueras de Güines, un pueblo rodeado de verde y salpicado de palmas reales a unos 50 kilómetros al sudeste de La Habana, nadie logra pegar un ojo.

Dentro de la vivienda de piso de cemento y rústicas paredes descascaradas algunos fuman compulsivamente y otros saltan cada vez que desde el otro lado del muro una vecina grita que tienen una llamada de la capital.

Quitarse un peso de encima.  Izquierdo espera radicarse con su familia en Chile, un país que su hija de 9 años todavía no consigue encontrar en el mapa pero cuyo Gobierno dijo que lo espera con las puertas abiertas, tras pasar primero por España.

La liberación es inminente, asegura su esposa. Las señales son claras: en los últimos días fue trasladado a una cárcel en las afueras de La Habana y el régimen de comida en la prisión mejoró dramáticamente.

Suena un teléfono y en la casa de Güines todos corren. Es Izquierdo desde la prisión.

"Dicen que puede ser hoy, mañana o pasado. Me siento muy animado", dijo el disidente a Reuters.

"Mi plan es trabajar mucho. Quiero estudiar periodismo", explicó sobre su futura vida en Chile.

Morejón dice que la liberación de su marido y medio centenar de opositores condenados en 2003 bajo cargos de conspirar contra la seguridad del Estado es resultado de las movilizaciones de las Damas de Blanco, un grupo de familias de presos políticos que ahora irónicamente podría disolverse.

"El Gobierno cubano está haciendo esto para debilitar a la oposición y a las Damas de Blanco. Están tratando de quitarse un peso de encima", dijo.