La Habana. La guerrilla de las FARC advirtió este martes que el recrudecimiento del conflicto armado en Colombia puede provocar el colapso de las negociaciones de paz en Cuba, donde el Gobierno y los insurgentes buscan poner fin a más de medio siglo de una violenta confrontación.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han llevado adelante varios ataques luego que hace un mes rompieron un cese unilateral de fuego, en represalia por un bombardeo en el que murieron 27 guerrilleros, incluido un líder que participó en la negociación de paz.

El lunes, cuatro militares murieron cuando un helicóptero que desembarcaba tropas en el noreste de Colombia fue destruido con explosivos detonados de forma remota por las FARC, informó el Ejército.

"Presidente (Juan Manuel) Santos, ministro (de Defensa Luis Carlos) Villegas: llegó la hora de parar la guerra para no dañar el proceso de paz y evitar más victimizaciones inútiles", dijo Iván Márquez, jefe del equipo negociador del grupo insurgente.

Los nuevos ataques de la guerrilla han golpeado oleoductos, torres de energía, carreteras, acueductos, afectando a la población civil y aumentando la desconfianza de que se pueda lograr un acuerdo de paz que permita poner fin al conflicto.

En un comunicado leído a periodistas, Márquez instó a Santos a aceptar un cese bilateral de fuego, que ha sido rechazado por el presidente colombiano, y dijo que "sólo en un ambiente de confianza y de concordia podremos convenir lo que falta para llegar a un acuerdo final".

"Pedimos una vez más al presidente Santos abrir la posibilidad de frenar la guerra, de hacer una tregua en las hostilidades", agregó.

Pero el ministro Villegas descartó un cese bilateral del fuego y anunció que las Fuerzas Militares mantendrán la ofensiva contra la guerrilla pese a la negociación de paz con la que se busca poner fin a un conflicto interno que ha dejado más de 220.000 muertos.

"El cese al fuego bilateral será acordado cuando sea definitivo, cuando sea el final de la negociación, cuando tengamos toda la capacidad para verificarlo, hacerlo seguro, que todo el mundo tenga la certeza que vamos hacia el desarme y la desmovilización, y de ahí a la reintegración de los combatientes", dijo Villegas en rueda de prensa.

Los nuevos ataques de la guerrilla han golpeado oleoductos, torres de energía, carreteras, acueductos, afectando a la población civil y aumentando la desconfianza de que se pueda lograr un acuerdo de paz que permita poner fin al conflicto.

Las Fuerzas Militares también han respondido con ofensivas y bombardeos en los que han muerto varios rebeldes.

Pese a las tensiones y a los altibajos, la negociación que comenzó en noviembre de 2012, ha logrado más avances que todos los esfuerzos anteriores para lograr la paz en Colombia.