Bogotá. La mayor guerrilla de Colombia dijo este miércoles que está lista para iniciar la liberación de cinco rehenes secuestrados y exigió la publicación de los protocolos de seguridad por un aumento de las operaciones militares en las áreas previstas para las entregas.

Las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron desde diciembre la liberación unilateral de dos políticos y tres efectivos del ejército y de la policía en poder del grupo rebelde que dice luchar por imponer un régimen socialista en este país con marcadas diferencias entre ricos y pobres.

"Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC-Ejército del Pueblo, están listas para iniciar la anunciada liberación unilateral de cinco prisioneros (2 concejales, 2 militares y un oficial de la policía) en su poder", aseguró el grupo rebelde en un comunicado difundido por el canal TeleSur.

"Esperamos la difusión de los protocolos de seguridad que rodearán dicha operación para desatar la dinámica de las liberaciones. Esto es fundamental ya que el Ejército ha intensificado sus operaciones en los posibles escenarios de las mismas", agregó el grupo rebelde.

De inmediato no se produjo ninguna reacción del gobierno ni de las Fuerzas Militares sobre la versión de la guerrilla en torno a un aumento de las operaciones del Ejército en las zonas en donde se cumplirán las entregas.

El gobierno de Colombia y el Comité Internacional de la Cruz Roja acordaron el 11 de enero un protocolo de seguridad que regirá para la liberación de los cinco rehenes secuestrados por las FARC y que incluyen la suspensión de operaciones militares y sobrevuelos durante 36 horas en zonas establecidas.

Brasil apoyará el proceso logístico para la liberación de los cinco rehenes, como lo hizo en anteriores oportunidades con el suministro de los helicópteros y las tripulaciones que viajaron a la selva colombiana para recibir a otros secuestrados por las FARC.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos ha descartado la posibilidad de negociar un acuerdo humanitario con los rebeldes y ha condicionado el inicio de un diálogo de paz a que liberen a los rehenes, suspendan sus hostilidades y anuncien su voluntad de deponer las armas.

Las FARC llegaron a tener a más de 60 rehenes por motivos políticos pero unilateralmente han liberado a algunos, mientras que otros han sido rescatados en operaciones de las Fuerzas Militares como la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres estadounidenses.

El gobierno acusó en el pasado a la guerrilla de utilizar a los rehenes y sus liberaciones para ganar protagonismo político a nivel nacional e internacional y tratar de limpiar su imagen de un grupo considerado como terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, acusado de narcotráfico, asesinatos y secuestros.