Bogotá. La mayor guerrilla izquierdista de Colombia envió el martes pruebas de vida de dos de los 22 militares que mantienen secuestrados, en las que los rehenes saludan a sus familias y claman por un acuerdo que les permita salir vivos de la selva lo más pronto posible.

Las pruebas de vida grabadas en vídeo fueron enviadas a la cadena radial Caracol en la ciudad de Cali, dos semanas después de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entregaron a una misión humanitaria a dos militares y los restos de un oficial de la policía quien murió en cautiverio.

"Hola amor, te amo muchísimo, me haces muchísima falta", dijo en su mensaje a su esposa Angélica el suboficial del Ejército Antonio Sanmiguel, secuestrado en mayo del 2008.

El militar, quien lucía crucifijos y camándulas de madera colgadas de su cuello, agradeció a sus hijas y a otros familiares los mensajes que le envían a través de la radio, pero les pidió no llorar cuando los transmitan para evitar caer en estado de profunda tristeza.

"He tenido que estar sometido a un radio para escucharlas como crecen y crecen y yo sigo acá en la selva esperando el día de mi libertad que Dios así me lo va a permitir", sostuvo.

El suboficial insistió en un acuerdo humanitario como mecanismo que le permita recuperar la libertad a él y a los demás integrantes de las Fuerzas Armadas secuestrados actualmente por las FARC, grupo considerado terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.

"Esperando que estos nuevos vientos que se dan en la política, al presidente Uribe, a todo su gabinete, o al gobierno que entra por favor que nos ayuden a poder salir de estas selvas y a poder volver a abrazar a nuestras familias", afirmó.

Después de las recientes liberaciones de dos militares, la guerrilla advirtió que los demás sólo recuperarán la libertad con un acuerdo que permita intercambiarlos por cientos de rebeldes presos.

Difícil panorama para acuerdo. El presidente Alvaro Uribe, quien dejará el poder el próximo 7 de agosto después de ocho años liderando una ofensiva militar contra la guerrilla, ha dicho que está dispuesto a hacerlo con la condición de que los rebeldes que salgan libres no regresen a la lucha armada, condición que rechazaron las FARC en el pasado.

Los candidatos presidenciales con mayor opción de ganar las elecciones también han descartado un posible acuerdo de rehenes con la guerrilla, lo que podría prolongar el cautiverio de los militares en la selva.

Por su parte, el mayor de la Policía, Guillermo Javier Solórzano, secuestrado en junio del 2007, admitió que el drama del rapto ha sido difícil y envió un saludo de cumpleaños a su esposa María Orozco, con un pastel fabricado en cartón y con la frase de "te amo".

"Te amo, te debo tanta felicidad, estoy en deuda contigo, gracias por no abandonarme en estos momentos tan difíciles de toda la vida", dijo el policía en el vídeo, grabado con un telón camuflado de fondo para evitar identificar el sitio.

La esposa sostuvo que al parecer el mensaje fue grabado el 14 de marzo, día en que ella cumplió años.

Solórzano dejó al descubierto que lee la biblia y tiene una convicción católica que le ayuda a enfrentar el prolongado cautiverio.

El oficial también clamó por un pronto acuerdo humanitario aprovechando los vientos de renovación política que se darán en Colombia por el cambio de gobierno.

"Nosotros aquí morimos todos los días un poquito, que no pase mucho tiempo por favor, que Colombia no se recuerde como ese país que dejó valientes hombres, que personas que estuvieron al servicio de la patria fenecieron, aquí seguimos esperando", concluyó.

Las familias de los dos rehenes se declararon satisfechas por las pruebas de supervivencia e insistieron en un pronto acuerdo que les permita tener de regreso a sus seres queridos.