La Habana. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) pidieron hoy en la ciudad cubana de La Habana al gobierno del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, aplicar los acuerdos alcanzados sobre combate a drogas ilícitas.

Las FARC "hacen pública su voluntad de acordar con el gobierno del presidente Santos y con plena participación de las comunidades, los procedimientos que sean necesarios para desarrollar desde ya el acuerdo firmado sobre el punto cuatro de la agenda de La Habana", indicó su portavoz Carlos Antonio Lozada.  

El punto cuatro de la agenda se refiere a la erradicación del cultivo y comercio de drogas ilícitas, así como a medidas para compensar a las comunidades campesinas que dependen económicamente de esa actividad.

"Nada hay en los acuerdos alcanzados que no sea posible materializar dentro del marco de las leyes vigentes. Su aplicación, por lo tanto, es sobre todo una cuestión de voluntad política y, si se quiere, de justicia social", dijo Lozada.

El representante del grupo armado sostuvo lo anterior a la prensa antes de entrar al salón del habanero Palacio de Convenciones, donde tiene lugar el diálogo de paz.

El gobierno de Colombia y las FARC llevan a cabo un proceso de negociaciones de paz que inició de manera formal el 18 de octubre de 2012 en la capital de Cuba.

El acuerdo sobre drogas tiene tres puntos para enfrentar ese flagelo: programas de sustitución de cultivos ilícitos; prevención del consumo y salud pública; y una solución al fenómeno del narcotráfico.

"Uno de los consensos nacionales, es aquel que reconoce la nefasta influencia que el fenómeno del narcotráfico ha irradiado sobre todos los ámbitos de la vida nacional, a lo largo de las últimas décadas", dijo Lozada.  

Expresó que el papel del narcotráfico ha profundizado "el conflicto político, social y armado que nos afecta".

El portavoz evitó comentar las declaraciones del jefe negociador del gobierno colombiano, Humberto de la Calle, quien aseguró en entrevista que el proceso pasa por su "peor momento" desde que comenzaron las conversaciones en Cuba a finales de 2012.

Los integrantes de las FARC y el gobierno colombianos han alcanzado acuerdos parciales en tres de los seis puntos de la agenda previa: asuntos agrarios, participación política y lucha contra el narcotráfico.

Las partes discuten ahora la reparación a las víctimas del conflicto, asunto considerado como uno de los más complicados de la negociación.