Lima. El ex presidente Alejandro Toledo, uno de los favoritos para ganar la primera magistratura del Perú, dijo este jueves que si es electo podría considerar despenalizar el consumo de drogas, pero sin vacilar en el combate al narcotráfico en el mayor productor mundial de coca.

El candidato, que encabeza los últimos sondeos de preferencias de los votantes y se califica como un progresista en temas sociales, adelantó además que está a favor del aborto y de la unión civil entre homosexuales. También es considerado amigo del libre mercado.

Aunque Perú tiene ya reglas permisivas que permiten llevar pequeñas cantidades de droga para consumo personal, Toledo afirmó que éstas podrían relajarse aún más, justo cuando otros países de América Latina han suavizado sus leyes para enfocarse en perseguir a los grandes traficantes.

"La despenalización del consumo de la droga es una línea a explorar, hay que ponerle un ojo analítico", dijo Toledo en una conferencia con la prensa extranjera.

"Sino, ésto se convertiría en un narco-Estado; es un tema serio", precisó el ex mandatario haciendo referencia a la violenta guerra contra el narcotráfico en México.

Convencidos de que ha fallado la guerra de Estados Unidos contra las drogas -que ya lleva cuatro décadas-, Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México y otros países están bajando las penas por posesión y uso personal de pequeñas dosis de narcóticos.

El plan para alejarse de las políticas de tolerancia cero aumentó en el último año y el Gobierno del presidente estadounidense Barack Obama ha mostrado poca oposición a los cambios.

Perú ha superado a Colombia como productor mundial de hoja de coca, según datos de Naciones Unidas, y analistas han estimado que la violencia en el país andino podría aumentar a similares niveles que en México o que en Colombia hace más de una década.

Al respecto, Toledo dijo que combatiría al narcotráfico entablando políticas junto a los países consumidores de drogas. "Mientras exista demanda va a existir oferta", señaló.

ABORTO Y UNION HOMOSEXUAL

Asimismo, Toledo se pronunció sobre polémicos temas como el aborto y la unión civil entre homosexuales, que han sido blanco de críticas de la Iglesia Católica y en los que sus más cercanos competidores, el ex alcalde de Lima Luis Castañeda y la legisladora Keiko Fujimori, han evitado profundizar.

"El aborto es un tema que hay que dejarlo a la libertad de las personas, nadie puede permitir que un ser humano nazca en circunstancias forzadas", afirmó el ex mandatario.

"Los individuos tienen derecho a optar y con todo respeto, la Iglesia no puede intervenir", agregó.

Toledo encabeza los sondeos electorales con un 27 por ciento de las preferencias, según la última encuesta de Ipsos Apoyo; seguido de Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, con un 22 por ciento; y Castañeda con un 19 por ciento.

Toledo, que gobernó el país entre el 2001 y el 2006, apoyó normar una ley que contemple la unión civil entre homosexuales. "Nosotros trabajaremos para una sociedad inclusiva, este no es un Estado represivo", agregó.

La Iglesia se ha declarado en contra del matrimonio homosexual y ha pedido a los candidatos a hacer propuestas serias que busquen combatir la pobreza que aún golpea al 36 por ciento de la población.

El ex mandatario de 64 años, que culminó su Gobierno con un dígito de aprobación y fuertes críticas sobre su vida personal, aseguró que consolidará el crecimiento económico para que los beneficios lleguen a los más pobres.

En ese sentido, Toledo afirmó que las empresas mineras, que gozan de los altos precios de los metales, deberían de "devolver" parte de sus ganancias en mejoras sociales, aunque respetando la estabilidad tributaria.