Un funcionario de la Embajada de Estados Unidos confirmó a El Heraldo que la operación, que condujo a desarticular una red internacional de pornografía infantil, fue apoyada de forma directa por agencias de ese gobierno.

El pasado martes El Heraldo publicó la información sobre el operativo en Comayagua, que permitió allanar una vivienda acondicionada para prostituir y filmar a menores de edad con fines de pornografía. En ese operativo fue notoria la presencia de personal estadounidense.

Un portavoz de la Embajada de Estados Unidos confirmó a El Heraldo que el pasado 11 de marzo se ejecutó el operativo por parte de la Policía Nacional de Honduras y sus equipos GOET (Grupo de Operaciones Especiales Tácticas) y TAG (Grupo Transnacional Antipandillas).

El portavoz confirmó que estos equipos trabajan con asesores del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y del Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos (DHS). Los equipos de ambos gobiernos “llevaron a cabo una operación policial exitosa en Comayagua, con la cooperación de Fiscalía de la Niñez del Ministerio Público”.

Se indicó que dos víctimas jóvenes fueron rescatadas durante la operación en la casa del sospechoso. Al consultarle cuántos agentes participaron, el portavoz respondió: “Tres agentes de los Estados Unidos solamente brindaron asistencia técnica”. En cuanto a los movimientos migratorios del estadounidense Cristopher Glenn, líder de la red apresado en ese país del norte, el portavoz dijo que esa información debe proporcionarla la Dirección de Migración de Honduras.

Condena el proxenetismo. Por su parte, el comisionado nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), Ramón Custodio López, condenó los casos de proxenetismo que se han registrado y lamenta que el Estado hondureño carezca de políticas públicas para resolver el problema que pone a los niños en “alto riesgo social”.

“No hay una política pública del Estado hondureño en esa materia, porque en el país nunca se ha hecho un diagnóstico criminológico que determine el porqué los proxenetas encuentran tantas víctimas fácilmente accesibles”, dijo Custodio López.

Recordó que siendo presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh), en 1991, tuvo los primeros indicios de ese problema y se descubrió que un grupo de adolescentes habían sido vendidas, por una proxeneta de San Pedro Sula a otra de El Progreso.

En Honduras se han registrado varios casos de ciudadanos estadounidenses que fueron capturados tanto en La Ceiba como en Tegucigalpa, que se dedicaban a prostituir, para la pornografía, a niños.

Captura es un gran logro. Por su parte, la Subsecretaria de Derechos Humanos y Justicia, Karla Cueva, explicó que la captura de Juan Ángel García Velásquez y Selena Banegas Matute es “un logro” en la aplicación y el cumplimiento de la Ley contra la Trata de Personas y el proceso de atención a las víctimas. “Al fenómeno de la trata de personas hay que ponerle mucho ojo en el país, porque involucra no solo a mujeres sino a niñas menores de edad”, enfatizó Cueva.

La subsecretaría de Justicia y Derechos Humanos lidera la Comisión contra la trata de personas que está integrada por otras instituciones entre las que se encuentran el Ministerio Público, Policía y los órganos de investigación, para dar respuesta a la problemática.