Excelsior.com.mx. El presidente Felipe Calderón aseguró que el problema de narcotráfico en México es que “Estados Unidos es el principal consumidor de drogas en el mundo”.

En entrevista con la Televisión Rusa, durante su participación en el Foro APEC, el mandatario dijo que “eso ha traído una consecuencia fatídica a México y a otras naciones. Si Estados Unidos consumiera mucho menos drogas, nosotros tendríamos muchos menos problemas”.

Señaló que el término de “guerra contra narcotráfico” no le gusta, “porque mi principal objetivo no son las drogas. Yo lo que quiero para México es un Estado de derecho, un lugar donde se cumpla la ley, donde se haga cumplir y donde las familias estén seguras”.

Reconoció que el problema de violencia obedece al control territorial de las bandas criminales, pues ahora no sólo exportan a Estados Unidos, sino que buscan colocar su mercancía en Latinoamérica y eso los lleva “a una lucha por controles territoriales”, lo que genera más violencia.

“Complicado, ser vecino de EE.UU.”. El presidente señala a la televisión rusa que si Estados Unidos consumiera menos drogas “nosotros tendríamos menos problemas”

“Yo ya llegué al final del camino, de una carrera política”, dijo Felipe Calderón

El presidente Felipe Calderón retomó la frase de Porfirio Díaz “¡Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos” al reconocer que la relación con el vecino del norte es complicada y que “es un problema que vivas al lado del mayor consumidor de drogas del mundo y que todo el mundo quiera venderle drogas a través de tu puerta o de tu ventana”.

Sostuvo que su prioridad no es acabar con las drogas, sino crear las condiciones de seguridad para las familias, pues el problema de narcotráfico en México es que “Estados Unidos es el principal consumidor de drogas en el mundo”.

“Si Estados Unidos consumiera mucho menos droga, nosotros tendríamos mucho menos problemas”, aseveró.

En entrevista con la Televisión Rusa (Russian Television) transmitida este sábado, el Ejecutivo federal confió en que Enrique Peña Nieto tendrá un gobierno que en general dará continuidad a las tareas que se impulsaron en este sexenio.

“En materia de seguridad, él mismo ha dicho que sostendrá el esfuerzo por modernizar las instituciones y combatir al crimen organizado, ojalá así sea”, respondió el mandatario a la pregunta acerca de qué rumbo tomará del país con el relevo presidencial del próximo 1 de diciembre.

Argumentó que espera dicha continuidad porque “los mexicanos descansaremos el día que tengamos policías confiables, cuando desterremos la corrupción en general, pero particularmente de los cuerpos policiacos y de los fiscales y de los jueces. Y en ese sentido es el mayor reto”.

Interrogado sobre la vecindad con Estados Unidos, Calderón dijo tener “una muy buena relación” personal con su homólogo Barack Obama, aun cuando admitió que el nexo siempre ha sido y será históricamente complejo entre ambos gobiernos.

El presidente calificó de “complicadas y en ocasiones tensas” las relaciones entre México y Estados Unidos.

“Había un presidente hace más de cien años que tenía una frase que se hizo famosa y decía: ‘Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos’. Pienso, sin embargo, que la propia cercanía con Estados Unidos, que sí trae una gran complejidad de problemas, también nos ha traído beneficios muy claros, simplemente es una gran ventaja económica, por lo menos, tener al mayor mercado del mundo, al mayor consumidor del mundo justo en la puerta de tu casa”, respondió de entrada.

Enseguida, asumió que la relación igualmente entraña complicaciones en el terreno de la migración y de la seguridad.

“También es un problema que vivas al lado del mayor consumidor de drogas del mundo y que todo el mundo quiera venderle drogas a través de tu puerta o de tu ventana, y eso hace más complicada la relación. Sin embargo, hemos establecido una relación constructiva, al menos en mi gobierno, para enfrentar juntos esos problemas”, evaluó.

El presidente confió en que el saldo electoral estadunidense en noviembre próximo no cambiará la relación de su gobierno con el de México, como antes ocurría.

“Porque siempre hay tentaciones electorales de todas partes, siempre los partidos incurren en decisiones desafortunadas, de repente por darle gusto a un sector que los apoya”, alertó.

Felipe Calderón rememoró que, en el pasado, durante los comicios del vecino país, se daba el caso de que si algún sector agrícola tenía problemas, se buscaba una protección política para poner barreras comerciales contra México.

Hizo notar el Ejecutivo federal que, en la actual coyuntura electoral, “afortunadamente esas tentaciones todavía no se han expresado”.

Y manifestó su expectativa de que esta vez no se expresen esas conductas. “No quiero intervenir en el futuro de una decisión que sólo corresponde a los americanos, pero yo hago votos porque esta relación madura, corresponsable entre México y Estados Unidos, continúe después de las elecciones”.

Calderón realizó además un balance de las acciones sociales que su gestión impulsó para elevar la calidad de vida de los mexicanos, y concluyó que esto se tradujo en la reducción del flujo migratorio hacia Estados Unidos. Dijo que en tal tendencia también contribuyó la recesión económica de ese país.

A lo largo de la entrevista, el presidente remarcó la idea de que el narcotráfico tiene una de sus principales causas en el hecho de que Estados Unidos “es el mayor consumidor de drogas en el mundo, y eso ha traído una consecuencia fatídica para México y a otras naciones”.

Respecto a los cambios pendientes que México requiere, comentó que son necesarias las reformas, particulamente en el plano laboral y para abatir la corrupción.

¿Qué sigue para México? “Ésa es una buena pregunta para mi sucesor. Bueno, hago votos porque tenga éxito, la verdad, más allá de nuestras diferencias ideológicas, México necesita que cada etapa de su historia resulte en éxito, y que quien gobierne tenga el apoyo, por lo menos en lo esencial, para abordar los grandes temas nacionales.”

Asegura que concluyó su carrera política. A diez semanas de concluir su sexenio, el presidente Felipe Calderón afirmó este sábado a la Televisión Rusa: “Yo ya llegué al final del camino, de una carrera política”.

Interrogado por la periodista Jelena Millincic sobre su futuro inmediato, el Ejecutivo federal manifestó su expectativa de vivir muchos años. Bromeó que con el auxilio de la ciencia médica le gustaría alcanzar el centenario, y esbozó varias actividades a las que dedicará su tiempo después del 1 de diciembre.

Habló de sus lecturas pendientes y de lo mucho que le interesa dedicarse ahora a sus tres hijos adolescentes (María, Luis Felipe y Juan Pablo), así como de su interés por la academia y por el papel de asesor en políticas públicas.

Calderón advirtió en su respuesta que la política seguirá siendo parte de su ejercicio ciudadano, una visión que aprendió de su padre desde la niñez.

Definió a la política como una actividad de servicio, una tarea encaminada al bien común.

“Entonces yo espero como ciudadano poder hacer política que gestione el bien común y en ese sentido seguiré trabajando por México”, adelantó.

Aclaró que como en el país “no hay reelección, los presidentes ya no nos podemos reelegir, ni dentro de seis, 12 o 18 años, así que por esa vía yo ya llegué al final del camino de una carrera política. Ése (el de Presidente) es el más alto cargo al que se puede aspirar”.

Recordó Calderón que en agostó llegó a su medio siglo de vida. “Y me propongo vivir otros 50 más, y espero vivirlos bien, o por lo menos cerca, espero que la ciencia nos pueda dar la oportunidad de prolongar nuestra esperanza de vida”.

Si bien comentó que buscará tener una vida intensa, el Ejecutivo federal apuntó: “Pero no sé exactamente qué es lo que voy a hacer”.

Calderón viajó a esta ciudad de la frontera rusa con Asia, la última estación del ferrocarril transiberiano, para participar en el Foro de las 21 economías con salida al Pacífico.

El mandatario calificó su paso por Los Pinos como “una experiencia maravillosa”.

El presidente también ventiló sus planes de combinar las actividades profesionales con las familiares:

“Espero estar probablemente en la academia un rato, escribiendo, enseñando, leyendo. Tengo muchos libros por leer. Y estando un poco más cerca de mis hijos (...) empiezan a ser adolescentes y tengo que estar muy cerca de ellos”.