La presidenta Cristina Fernández de Kirchner agradeció al gobierno peruano su gesto solidario por el reclamo por Malvinas al desistir una colaboración con un buque de guerra inglés, y llamó a los países de la región a continuar luchando por una “América del Sur desmilitarizada”.

“No queremos problemas de guerras, ya bastante tienen militarizado el mundo las grandes potencias. Queremos tenerlo todo eso bien lejos y hacer los esfuerzos para lograrlo”, señaló Cristina.

Además, dijo que “las grandes potencias, que no solamente han destrozado la economía del mundo, porque esta crisis ha salido de los grandes centros y que finalmente termina golpeando en todas partes, sino que además del desastre económico está el desastre de las guerras civiles y ocupaciones”.

“Somos un territorio que nació como colonia, toda la América, y no podemos sostener ningún enclave colonial. La América del Norte también fue colonia inglesa y también se independizó, pueblos dos veces libres, del yugo colonial y de las diferencias raciales. Eso es (la bandera) que queremos levantar”, agregó.

La Presidenta aseguró que la lucha por la soberanía del archipiélago “es una causa conceptual, vital, que engloba convicciones que nos aúnan en la historia, en la política, y en la defensa de recursos naturales”.

“Quiero decirles a todos de la actitud del gobierno del Perú, que honra su tradición histórica de los padres libertadores, de la lucha contra el colonialismo, del presidente (Fernando Belaúnde) Terry cuando envió aviones a ayudarnos en el `82, y quiero decirles que me siento muy orgullosa del pueblo y del gobierno del Perú”, enfatizó Cristina.

En ese sentido, Cristina consideró que la disputa por las islas Malvinas “es una defensa que tenemos que hacer todos de nuestros recursos y que queremos un Atlántico Sur y una América del Sur desmilitarizada”.