El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, desestimó este martes cualquier amenaza proveniente de Brasil en las fronteras que unen a Ciudad del Este y Pedro Juan Caballero con Foz de Iguazú y Punta Porá, respectivamente.

En declaraciones a periodistas durante el recorrido por una fábrica de cartones en la localidad Villeta, en el sur de esta capital, afirmó que el gobierno brasileño invitó a presenciar las maniobras militares que realiza en el límite fronterizo de este país.

Este martes, Lugo recibió en el Palacio de Gobierno al ministro de Defensa de la nación vecina, Celso Amorim, y ratificaron la decisión de seguir ampliando las relaciones de cooperación, en especial en la esfera castrense.

El titular brasileño expresó que su gobierno está interesado en el desarrollo de ambos países y destacó que los ejercicios fronterizos son parte del programa de cooperación entre Asunción y Brasilia.

Subrayó que el compromiso de la mandataria Dilma Rousseff es seguir apoyando el proceso de modernización de las Fuerzas Armadas paraguayas, como ocurrió en épocas de la presidencia de Inácio Lula Da Silva (2003- 2011).

"No tenemos ninguna obsesión con la Triple Frontera" (Argentina, Brasil y Paraguay), afirmó Amorim, quien destacó el apoyo cooperativo "que se está desarrollando desde hace mucho y que va a continuar".

Esta es la primera visita de Amorim a Paraguay desde que asumió la cartera de Defensa el pasado 5 de agosto.