El destituido presidente de Paraguay, Fernando Lugo, concedió una entrevista al diario argentino Clarin donde señaló que su error fue confiar en los partidos políticos tradicionales. Criticó a Federico Franco diciendo que es impopular.

En la entrevista, Fernando Lugo habló sobre los motivos que impulsaron el juicio político, señalando además que su gobierno intentó cambiar la política prebendaria.

“Nosotros teníamos una frase inspiradora de Pío XI que decía que “la política es la expresión más sublime de la caridad”. Pero se refería a la alta política, la genuina, no la politiquería, no la política prebendaria a la que están acostumbrados aquí en Paraguay. Eso quisimos romper”, dice.

Señala además que la religión no debe divorciarse de la política, pese a que la Iglesia “muchas veces se ha equivocado al identificarse con proyectos políticos temporales”.

Juicio político por no dar cargos. Consultado sobre la gestación del juicio político, Lugo señala que los cinco motivos del libelo acusatorio no eran realmente el argumento para destituirlo sino que fue por no acceder a los pedidos de cargos de los partidos políticos.

“Aquí están acostumbrados a tener una actitud clientelar. Quisimos romper ese orden y hacer políticas sociales, y eso molestó”, señaló, y seguidamente se refirió al PLRA.

“Yo podría hacer pacto con ellos (PLRA), pero el precio iba a ser muy alto. ¿Qué quieren los partidos políticos? Quieren puestos y yo les decía 'no', el Estado no es una torta que se reparte, al puesto hay que merecerlo. Teníamos otra visión política de cómo concebir la política. Entonces cuando los comensales son muchos y la comida es poca, sin duda hay descontento. Y hubo un gran descontento en la clase política tradicional”, expresó.

Lugo afirmó que en su gobierno se tocaron intereses al tiempo de indicar que los partidos discuten por los cargos que quieren ocupar y el sueldo que percibirán y no por los proyectos, o programas para el país.

“Mi gran equivocación fue confiar demasiado en los políticos tradicionales. Confiar demasiado y creer demasiado. Como nos pasa en la Iglesia: nos viene un asesino o un ladrón y nos dice que es inocente, y nosotros le creemos. Yo creo que he creído y he confiado muchísimo en la clase política. Pero confié porque fui muy respetuoso de los otros poderes, tanto del Judicial como del Legislativo. Podía hacer acuerdos, pero después pasan un precio muy alto y no quería pagarlo”, dijo.

Promesas incumplidas. Respecto a la falta de cumplimiento de sus promesas, se enfocó en los problemas de tierra culpando al Poder Judicial.

“Nosotros hemos presentado más de 100 demandas para la recuperación de las tierras mal habidas (…) Pero no es un tema que dependa del Ejecutivo, sino del Poder Judicial, esos expedientes están varados, cajoneados en oficinas de la justicia”, resaltó.

Paternidad y cáncer. Abordado sobre las denuncias de paternidad en su contra expresó que ni eso ni el cáncer le afectaron en su trabajo tesonero al cual acudía a las 5:00.

“Ni mi enfermedad, el cáncer, ni estas cuestiones me hicieron faltar un solo día en mi trabajo. Todos los días a las 5 de la mañana yo estaba en el Palacio de Gobierno, enfermo o sano, reconociendo la paternidad o no reconociendo. Nada me cambió el ritmo de entrega, de trabajo tesonero en bien de este país”, comentó.

Lugo senador. Lugo confirmó que le ofrecieron presentarse como candidato a senador, encabezando la lista, propuesta que será analizada antes de decidir. Respecto a candidatarse como presidente expresó que aúno no tiene “un análisis jurídico claro” para saber si lo puede hacer.

Sobre la sanción al Paraguay en el Mercosur indicó que los presidentes del bloque “tienen muy buena información” y que se debe recuperar el camino perdido.

Franco impopular. Cuando el periodista de Clarin le consulta sobre lo que podría decirle al actual presidente de la República Federico Franco, Lugo responde que le hablaría de su ambición.

“Políticamente, él puede decir que también tuvo los votos que tuve yo. Pero en las últimas internas de su partido (Liberal) se quedó en un cómodo tercer puesto. No tiene ninguna popularidad ni siquiera en su partido. Entonces, mal que mal podría ser el líder que pueda capitalizar y devolver la paz y la tranquilidad a este país”, finaliza la nota.