Bogotá. Las Fuerzas Armadas de Colombia entraron este jueves en estado de máxima alerta para garantizar el normal desarrollo de las elecciones presidenciales, mientras que la Defensoría del Pueblo advirtió sobre riesgos de sabotaje en 82 municipios, la mayoría por amenazas de la guerrilla.

Los colombianos irán a las urnas este domingo para elegir al sucesor del presidente Alvaro Uribe. Se prevén que los comicios serán los más reñidos en la historia reciente del país entre el candidato oficialista del Partido de la U, Juan Manuel Santos, y el líder del Partido Verde, Antanas Mockus.

Las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) históricamente intensifican sus ataques en la época electoral como parte de una estrategia para demostrar poderío militar y ganar protagonismo, de acuerdo con fuentes de seguridad.

Los planes de la guerrilla incluyen amenazas y ataques a candidatos, a las Fuerzas Armadas y a puestos de votación, en un intento por impedir que los electores ejerzan su derecho al sufragio.

El Comando de las Fuerzas Militares y la Dirección General de la Policía informaron que más de 400.000 efectivos están comprometidos con el Plan Democracia para garantizar el normal desarrollo de los comicios en todo el país.

"Hemos encontrado que la fuente mayor de riesgo electoral la constituyen las FARC y del mismo modo las nuevas estructuras al margen de la ley que han surgido con posterioridad a la desmovilización de las antiguas autodefensas (paramilitares)", dijo a Reuters el defensor del pueblo, Volmar Pérez.

Zonas de alto riesgo. El funcionario reveló que, de acuerdo con el sistema de monitoreo, los mayores riesgos de ataques y actos de sabotaje a los comicios se podrían registrar en los departamentos de Cauca, Nariño, Valle, Chocó, Tolima, Huila, Caquetá, Putumayo, Meta, Guaviare, Arauca y Norte de Santander

"En cerca de 82 municipios hemos detectado probables situaciones de riesgo desde la perspectiva de la capacidad de violencia que puedan ejercer las organizaciones armadas", agregó el funcionario.

Pérez precisó que los 82 municipios en los que se detectaron amenazas de riesgo durante la jornada electoral están ubicados en 19 de los 32 departamentos de Colombia.

El riesgo es menor comparativamente al informe para las elecciones legislativas de marzo, cuando se alertó sobre posibles ataques en 362 de los 1.102 municipios de este país de más de 44 millones de habitantes.

Más de 29 millones de colombianos están habilitados para votar en 71.000 mesas de sufragios ubicadas en alrededor de 10.000 puestos en todo el país.

Posibles ataques contra las fuerzas armadas. El defensor del pueblo reveló que es posible que la guerrilla intente realizar ataques contra las Fuerzas Armadas, los puestos de votación, incendiar vehículos y bloquear carreteras para impedir el desplazamiento de los electores.

También admitió riesgos de ataques contra la infraestructura eléctrica, vial y de comunicaciones, además de incendios de material electoral por parte de los rebeldes que operan en pequeños comandos para evitar ser detectados por las Fuerzas Armadas.

Pero el funcionario destacó el bajo nivel de ataques y sabotajes que se registraron en los comicios legislativos de marzo, sólo 35 en 15 departamentos del país, una reducción considerable en comparación con elecciones de años recientes.

El Gobierno calificó las elecciones legislativas de marzo como las más tranquilas en los últimos 30 años y aspira a que las presidenciales transcurran en calma.

"Sólo buscamos que la Fuerza Pública termine de adecuar los dispositivos de seguridad para poder garantizar, con la contundencia y con la eficacia que se requiere, el derecho fundamental por parte de los colombianos a elegir libremente y evitar que las elecciones puedan ser interferidas con probables acciones de violencia", concluyó Pérez.