La Habana. El ex presidente cubano, Fidel Castro, criticó la retórica contra los judíos del presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, en una entrevista otorgada a una revista estadounidense.

"No creo que nadie ha sido más difamado que los judíos. Diría que mucho más que los musulmanes. Han sido difamados más que los musulmanes porque son culpados y calumniados por todo. Nadie culpa a los musulmanes de nada", dijo Castro a la revista The Atlantic.

"Digo esto para que tú puedas comunicarlo", le dijo el líder cubano, alejado del poder desde hace cuatro años por enfermedad, al corresponsal de la revista Jeffrey Goldberg, quien le preguntó si estaría dispuesto a decirle a Ahmadinejad sus puntos de vista sobre los judíos.

Goldberg, quien describe al líder cubano de 84 años como "frágil" pero con la mente "aguda" y con "gran energía”, fue invitado por el propio Castro, quien se interesó en un artículo suyo sobre las tensiones entre Irán e Israel.

"Los judíos han tenido una vida mucho más dura que la nuestra. No hay nada que se compare con el Holocausto", dijo Castro, según las citas en inglés del artículo, escrito en base a entrevistas durante tres días en La Habana.

No se pudo obtener una transcripción oficial en español de la entrevista.

Castro, quien ha redoblado sus apariciones públicas y artículos en las últimas semanas, criticó a Ahmadinejad por negar el Holocausto y señaló que el gobierno iraní contribuiría a la paz si trata de entender por qué los israelíes temen por su existencia, según Goldberg.

El líder cubano, quien dijo recientemente ante el Parlamento que está dedicado a "persuadir" al presidente Barack Obama de evitar una "hecatombe nuclear", que según él se desatará si Estados Unidos e Israel atacan a Irán, descartó que las sanciones estadounidenses disuadan a Irán.

Los iraníes no "retrocederán" en vista de las amenazas, dijo Castro.

La capacidad de infligir daño de los iraníes no es apreciada, advirtió Castro, quien visitó el Acuario Nacional de La Habana con Goldberg, la presidenta de la Comunidad Hebrea de Cuba, Adela Dworin, y una analista del estadounidense Consejo para las Relaciones Exteriores, Julia Sweig.

Castro conversó también con el corresponsal estadounidense sobre la crisis de los misiles de 1962. Sobre su recomendación en ese momento a los soviéticos de lanzar un ataque atómico si Estados Unidos agredía a la isla comunista, dijo no saber si había valido la pena.

Durante las entrevistas, Castro estuvo acompañado por su esposa Dalia y su hijo Antonio, así como por un traductor, funcionarios de su gobierno y "muchos" guardaespaldas, según Goldberg.