La Habana. El ex presidente Fidel Castro criticó este viernes las condiciones de detención de cinco agentes de inteligencia cubanos presos en Estados Unidos y dijo que la isla no sometería a torturas a ningún espía capturado.

Durante una reunión el viernes con dirigentes de la Unión de Juventudes Comunistas retransmitida por la televisión estatal, Castro no aclaró a qué espía se refería.

"Están presionando (a Cuba) para que suelte a alguno que otro espía que jamás estaría en una prisión de estas, que jamás sería torturado", dijo el líder cubano, que cumplirá 84 años el próximo mes.

Cuba detuvo en diciembre pasado al contratista estadounidense Alan Gross bajo sospechas de espionaje y subversión. Estados Unidos ha exigido su liberación.

El Secretario de Estado adjunto estadounidense para el Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, pidió el viernes la liberación de Gross alegando que el contratista de 60 años está "en mal estado" y ha perdido 36 kilos de peso.

Los cinco agentes cubanos fueron arrestados en 1998 en Miami y condenados a penas de entre 15 años y dos cadenas perpetuas por espionaje y conspiración.

Cuba afirma que no espiaban objetivos de Estados Unidos, sino que infiltraban a grupos de exiliados violentos para prevenir atentados contra la isla. El juicio, dicen, fue una venganza política y los agentes deberían ser liberados.

Durante su reunión con los jóvenes comunistas, Castro dijo que Gerardo Hernández, uno de los cinco agentes, está confinado en una celda de castigo y tiene problemas de salud.

"Eso es tortura. Eso lo saben, tienen que saberlo todos los tribunales de ese país que lo condenaron injustamente", dijo.

"Está ocurriendo a la vista del mundo entero. Lo sabe todo el mundo, incluso el ilustre presidente de Estados Unidos", añadió durante su séptima aparición pública en el último mes.

El arresto de Gross en diciembre pasado caldeó más las tensas relaciones entre Estados Unidos y el gobierno comunista de Cuba, obstaculizando los pasos para revertir medio siglo de confrontación y hostilidades.

Gross trabajaba para una firma contratada para ejecutar un programa del gobierno estadounidense para promover la democracia en Cuba. El gobierno de la isla dice que cometió "graves delitos", pero todavía no presentó cargos formales.

La Habana ve el trabajo del contratista como parte de los esfuerzos de Estados Unidos de socavar su sistema socialista.

Castro emergió recientemente de cuatro años de aislamiento por una enfermedad que lo obligó a hace dos años entregar el poder a su hermano Raúl.