La Habana. El legendario líder revolucionario Fidel Castro cumple este sábado 85 años siendo una figura importante en el Gobierno comunista de Cuba, pero con una presencia menor en la vida del país que gobernó durante casi cinco décadas.

Castro renunció este año a su último puesto en el liderazgo de la isla cuando dejó el cargo de jefe del gobernante Partido Comunista y se ha retirado cada vez más de la vida pública.

El alejamiento gradual, que parece ser una decisión voluntaria para abandonar los cargos, forma parte de un plan de transición para alejar a Cuba de su cercana y total dependencia de liderazgo como el carismático Comandante.

Rara vez es visto o escuchado y se ha mantenido muy al margen de su hermano menor, el presidente cubano, Raúl Castro, quien ha emprendido un plan de reformas para reanimar el viejo estilo soviético de la frágil economía de Cuba.

"Su papel ha disminuido significativamente. Ha dado un paso más lejos que en cualquier momento en los últimos cinco años", dijo Jonathan Benjamin-Alvarado, experto en Cuba de la Universidad de Nebraska, en Omaha.

Fidel Castro no ha sido visto en público desde el congreso del Partido Comunista en abril, excepto en videos dialogando con Chávez en los que se ven evidentes muestras de desgaste físico aunque parece estar mentalmente alerta.

"Puede ser un caso de Raúl Castro consolidando su estilo de Gobierno y Fidel retrocediendo", agregó a Reuters.

"Serenata" de celebración. Cuba celebrará el sábado su cumpleaños con una "serenata" que será transmitida en vivo por la televisión estatal con la presencia de una veintena de músicos de Latinoamérica.

Los organizadores dijeron esta semana que no se ha confirmado la presencia de Fidel Castro en la velada artística.

Castro llegó al poder el 1 de enero de 1959 cuando las fuerzas rebeldes que dirigió combatían en las montañas de la Sierra Maestra, en la parte oriental del país, para derrocar al dictador Fulgencio Batista que recibía respaldo de Estados Unidos.

Como presidente de Cuba sobrevivió a nueve mandatarios de Estados Unidos con cuyo Gobierno ha estado enemistado luego de cinco décadas de hostilidades.

Pero en julio del 2006 se sometió a una cirugía intestinal de emergencia y sufrió complicaciones, de las cuales nunca se ha recuperado por completo.

Provisionalmente entregó el poder a Raúl Castro y luego lo hizo oficial cuando renunció a sus cargos en febrero del 2008, año en el cual su hermano menor fue elegido presidente por la Asamblea Nacional (Parlamento).

El debilitamiento físico de Castro fue más notable en un congreso del gobernante Partido Comunista en abril, cuando asistió a una sola sesión y tuvo que ser ayudado para sentarse en su silla en el plenario.

Se hizo famoso por sus largas horas de pie pronunciando extensos discursos, en comparación con su hermano menor cuyos discursos son menos frecuentes y más breves.

Pendiente sobre salud de Chávez. Cuando hace un año reapareció en público después de cuatro años alejado de la vista pública fue suficientemente vigoroso como para emprender una campaña de alerta al mundo denunciando las intenciones de Estados Unidos de agredir militarmente a Irán por el tema de su programa nuclear.

Castro dijo que si Washington atacaba a Irán podría ocurrir un holocausto nuclear en el mundo.

Ahora, como muchos ancianos, atiende la salud de su amigo enfermo, su aliado izquierdista el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a quien operaron de emergencia en La Habana de un tipo de cáncer no revelado.

Fidel Castro no ha sido visto en público desde el congreso del Partido Comunista en abril, excepto en videos dialogando con Chávez en los que se ven evidentes muestras de desgaste físico aunque parece estar mentalmente alerta.

La enfermedad de Chávez lo inspiró para publicar una "reflexión" este verano. Hasta hace tres meses, el veterano líder revolucionario había escrito columnas de opinión regulares sobre asuntos de interés mundial que son publicadas por la prensa estatal cubana.

En su columna del 3 de julio predijo la plena recuperación del líder venezolano y destacó que en los últimos tiempos escribe menos porque está "atendiendo otros asuntos que ahora son una prioridad".

La vida sin Fidel Castro en el poder no es tan inimaginable para los cubanos como antes, después de cinco años lejos del poder.

Es amado por unos y odiado por otros, pero cada vez más Raúl Castro, de 80 años, lo ha suplantado como el hombre considerado fundamental para el futuro de la Revolución.

Su importancia se magnifica aún más por la falta de líderes jóvenes potencialmente preparados para cuando la vieja generación histórica de la Revolución ya no esté.

"La gente solía preocuparse por lo que pasaría si Fidel moría, pero ahora es Raúl. Raúl reemplazó a Fidel, pero ¿quién reemplazará a Raúl?", dijo Rafa Marrero, un mecánico en La Habana.

Sin embargo, Benjamin-Alvarado dijo que la muerte de Fidel Castro será un "momento histórico" para Cuba y tal vez el catalizador para más cambios.

Si le gusta o no a Fidel Castro, los cubanos "están dispuestos a seguir adelante. Así que será el punto en el que habrá más presión sobre Raúl para extender los cambios que ha puesto en marcha", concluyó.