La Habana. El líder cubano Fidel Castro halagó al ex presidente estadounidense Jimmy Carter y dijo que era un "amigo" y el "único" capaz de abordar los lazos entre los viejos enemigos, tras su visita en la que pidió a ambos países hacer más para poner fin a medio siglo de hostilidades.

Carter, de 86 años, concluyó el miércoles una visita de tres días a La Habana por invitación del presidente Raúl Castro, donde se reunió además con su hermano Fidel, líderes religiosos, disidentes y el contratista estadounidense Alan Gross, cuya detención crispó a Washington y frenó tímidos avances en las relaciones bilaterales.

El ex presidente estadounidense exhortó a Washington a poner fin al embargo comercial que pesa sobre Cuba para presionarlo a cambiar su sistema comunista; y a La Habana pidió mayores libertades y la excarcelación de Gross.

El sitio oficial www.cubadebate.cu publicó este jueves imágenes del encuentro de Carter y Fidel Castro, en el que ambos aparecen sentados conversando y sonriendo.

"Tuve el gusto de saludar a Jimmy Carter, quien fue presidente de Estados Unidos entre 1977 y 1981 y el único, a mi juicio, con suficiente serenidad y valor para abordar el tema de las relaciones de su país con Cuba", escribió Castro en un texto divulgado el jueves por medios locales.

Esta fue la segunda visita de Carter a la isla. En 2002 también pidió el fin del embargo comercial y abogó por avances en Cuba en materia de derechos humanos.

Cuba y Estados Unidos son enemigos ideológicos desde poco después de la revolución de 1959, que llevó a Castro al poder tras derrocar a un dictador apoyado por Washington.

En el texto titulado "El desastre de Japón y la visita de un amigo", Castro recuerda que fue la administración de Carter la que impulsó la apertura de las oficinas de intereses de Cuba y Estados Unidos tras la ruptura diplomática.

"La Revolución apreció siempre su gesto valiente. En el año 2002 lo recibió calurosamente. Ahora le reiteró su respeto y aprecio", escribió Castro.

Antes de partir de Cuba, Carter dijo en una conferencia de prensa que había encontrado a Castro "aparentemente en buen estado", aludiendo a la enfermedad intestinal que lo puso al borde de la muerte y alejó del poder en el 2006.

Carter expresó optimismo sobre la posibilidad de que fuera emitida "una orden ejecutiva" para la excarcelación del contratista Gross, condenado a 15 años de cárcel por introducir equipos de comunicación ilegales en la isla.

También pidió al Gobierno del presidente Barack Obama que libere a cinco agentes de inteligencia presos en Estados Unidos hace 12 años y condenados a largas penas.

Carter adicionalmente criticó las políticas estadounidenses que buscan provocar un cambio de sistema en la isla, el embargo entre ellas.

"Espero para el futuro de Cuba que todos los cubanos sean completamente libres y que todos los estadounidenses sean completamente libres para viajar aquí", dijo antes de partir.

Al despedirlo, el presidente Raúl Castro lo valoró como hombre "honesto" y dijo que "está ayudando a que se avance en los problemas comunes". También ratificó a Carter su disposición a dialogar con Washington pero sin condiciones.