Manila. El presidente de Filipinas, Benigno Aquino, no permitirá que el cuerpo del fallecido dictador Ferdinand Marcos sea enterrado en el cementerio de los héroes nacionales en la capital Manila, dijo el sábado su portavoz.

Ricky Carandang, responsable de la Oficina de Planificación Estratégica del gobierno, dijo a Reuters que el presidente aún debe decidir si Marcos recibirá honores militares cuando sea enterrado en Ilocos Norte, su provincia natal.

Después de dos décadas en el poder, Marcos fue derrocado en 1986 por un levantamiento popular respaldado por el Ejército y que llevó al poder a Corazón Aquino, la madre del actual mandatario.

Marcos murió en el exilio en Hawái en 1989. Su viuda, Imelda, llevó el cuerpo preservado de regreso a Filipinas en la década de 1990 y su familia busca realizarle un entierro de héroe con honores militares, debido a sus servicios en la Segunda Guerra Mundial y como ex presidente.

"El presidente ha dicho que el entierro como héroe en el Libingan ng mga Bayani en Manila está fuera de discusión", dijo Carandang, en referencia al cementerio de los héroes nacionales de la capital.

"El único problema que estamos tratando de resolver es si Marcos merece los honores militares como ex soldado. Fue un mayor del Ejército durante la Segunda Guerra Mundial", agregó.

El vicepresidente de Aquino, Jejomar Binay, recomendó una ceremonia militar para el entierro de Marcos en Ilocos Norte, tras consultar sobre el tema a los filipinos a través de correos electrónicos y mensajes de texto por teléfono.