Buenos Aires. El fiscal argentino que busca enjuiciar a funcionarios iraníes por su supuesta participación en un cruento ataque antijudío en Buenos Aires dijo que la propuesta para realizar el juicio en un tercer país podría destrabar la causa y obligar a Irán a responder.

La presidenta Cristina Fernández propuso recientemente en las Naciones Unidas que Irán acepte realizar fuera de Argentina el juicio para esclarecer el peor atentado en la historia del país sudamericano, que en 1994 dejó 85 muertos al estallar una bomba en la sede de la mutual judía AMIA en Buenos Aires.

El fiscal Alberto Nisman, que investigó el atentado desde 2005, reclama desde hace cuatro años a Interpol la captura de altos funcionarios iraníes, incluido el actual ministro de Defensa, para someterlos a juicio en Buenos Aires, basándose en lo que afirma son "pruebas contundentes" del involucramiento de la República Islámica en el ataque.

Pero Irán ha negado cualquier vínculo con el hecho, indicando que las acusaciones argentinas son infundadas y que con sus reclamos el país austral buscó desviar la atención respecto de su incapacidad de llevar a la justicia a los verdaderos responsables del ataque contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).

"Tenemos suficientemente acreditada" la participación iraní, dijo Nisman, cuya investigación se basó, entre otros aspectos, en testimonios de ex funcionarios de la República Islámica y disidentes del país.

La presidenta Fernández propuso a Irán elegir de común acuerdo el tercer país para realizar el juicio, como una forma de dar garantías a aquellos que tienen temor a ser juzgados con parcialidad en Argentina, donde la ley no contempla la figura del juicio en ausencia o en rebeldía.

Presión internacional. El ofrecimiento de Fernández "deja a Irán en una situación difícil en caso de no responder", dijo Nisman.

"Irán no tiene más que entregar a estas personas para que sean juzgadas. Si no confía en la justicia argentina, no compartimos esa postura, aun así estamos dispuestos a ir a un tercer país. Son tantas las pruebas que tenemos que no tenemos problemas en ir a un tercer Estado", añadió.

El ataque con una bomba derrumbó por completo el edificio donde funcionaba la AMIA, en una zona céntrica de la capital argentina, en el que fue uno de los peores ataques contra la comunidad judía desde la Segunda Guerra Mundial.

La investigación judicial argentina sobre el caso, que sufrió enormes retrasos por irregularidades, fue cerrada y reabierta posteriormente.

"La cuestión central es que exista un veredicto y para que exista un veredicto necesitamos que haya un juicio", dijo el fiscal Nisman en una entrevista con Reuters.

El funcionario señaló que Irán no colabora con la investigación, protegiendo a los acusados con cargos públicos.

Por eso, "la única forma de avanzar en esta cuestión es que haya una fuerte exigencia de la comunidad internacional (...), de los países encolumnados en la lucha contra el terrorismo, para exigir a este Estado que entregue a los personas acusadas de cometer este atentado", concluyó.