La fiscal general de Colombia, Viviane Morales, dijo este martes que analizará una denuncia que indica que la liberación de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y otros rehenes, entre ellos tres estadounidenses, no obedeció a un rescate con inteligencia militar sino a una negociación secreta.

La liberación de la dirigente política, de los extranjeros y de 11 militares y policías que eran rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se produjo en julio de 2008 y ha sido catalogada como una ingeniosa maniobra de engaño de las Fuerzas Militares al grupo guerrillero.

Las primeras dudas fueron planteadas en febrero de este año por un cable de Wikileaks divulgado por la prensa colombiana, y crecieron por un documental presentado este lunes en Ecuador por el periodista colombiano Gonzalo Guillén.

"Estaremos mirando más a fondo estas denuncias para mirar si iniciamos o no una investigación", dijo Morales al referirse a las dudas planteadas en la llamada "Operación Jaque".

Guillén presentó el documental "'Operación Jaque', una jugada no tan perfecta", que indica que la liberación de los secuestrados se concretó mediante una negociación de Colombia y Estados Unidos con los guerrilleros que cuidaban a los secuestrados.

Según el documental, alias "César" y "Gafas", los guerrilleros a cargo de vigilar a los rehenes, se pusieron en contacto con el gobierno colombiano para pedir US$100 millones por colaborar con la liberación.

"Fue una operación financiera, no militar", dijo Guillén a la prensa ecuatoriana al presentar su documental.

Guillén señaló que se debe investigar dónde están los dos guerrilleros, pues no existe la certeza de que permanezcan presos.

El ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), en cuyo gobierno se produjo la "Operación Jaque", señaló en su cuenta de Twitter que Guillén fabricó una "infamia" que "ofende la inteligencia y profesionalismo de las Fuerzas Armadas".