Washington. El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, lamentó este martes el fracaso de una operación que buscaba rastrear el tráfico de armas por parte de los principales cárteles de droga mexicanos y reconoció que su departamento informó mal al Congreso sobre el tema.

El senador republicano Chuck Grassley criticó a Holder y al Departamento de Justicia por indicar erróneamente en una carta en febrero que la agencia hizo todo lo que pudo para evitar que las armas compradas ilegalmente fueran enviadas a México.

"En los nueve meses que pasaron desde entonces, una creciente evidencia demostró que esa afirmación era mentira", dijo Grassley a Holder en una audiencia del Comité Judicial del Senado. "Salieron a la luz documentos que contradijeron las desmentidas del departamento", agregó.

Grassley sostuvo que el jefe de la división sobre el crimen del Departamento de Justicia, Lanny Breuer, quien es un amigo cercano de Holder, fracasó en corregir la información durante meses, incluso cuando sabía que era incorrecto decir que la agencia había hecho todo lo posible.

Holder dijo al panel que la "Operación Rápido y Furioso", encabezada por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) y fiscales federales en Arizona, fue "defectuosa tanto en concepto como en ejecución".

La operación pretendía rastrear las armas con destino a miembros de los violentos cárteles de la droga mexicanos tras ser adquiridas por compradores falsos. Sin embargo, agentes de la ATF pocas veces investigaron las armas tras su venta.

Como resultado, cientos de armas están ahora desaparecidas, aunque algunas han sido halladas en escenas del crimen a ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México.

El escándalo surgió después de que dos armas de la operación fueron halladas en el lugar donde murió el agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos Brian Terry, quien fue abatido a tiros por inmigrantes ilegales.

No está claro si las armas están involucradas directamente en la muerte del agente, pero la posibilidad ha motivado una investigación interna del Departamento de Justicia y una del Congreso. Holder también expresó su pesar por la muerte del agente.

Hubo un caso similar durante el Gobierno de Bush, conocido como "Operación Receptor Abierto", en la que se permitió el paso de unos cientos de armas hacia México como contrabando. Breuer fue advertido sobre ese caso a comienzos del 2010.

Holder apoya a jefe de división sobre el crimen. Holder dijo a legisladores que el Departamento de Justicia no entregó información imprecisa al Congreso de manera intencional y que era la mejor información de la que se disponía en su momento. El defendió a Breuer, su asesor, de las críticas de los republicanos.

"La información contenida en la esa carta del 4 de febrero dirigida a ustedes, de hecho, no era precisa (...) Lamento eso", dijo Holder al panel del Senado, y agregó: "No espero recibir una oferta de renuncia del señor Breuer".

Holder también intentó cambiar el debate para abordar la facilidad con la que se pueden comprar armas y la necesidad de la ATF de más recursos para detener el flujo de ellas a través de la frontera, pero los republicanos truncaron rápidamente esa idea.

"Debemos tener mucho cuidado de no perder de vista el problema crítico que esta fallida investigación ha destacado: Estamos perdiendo la batalla para detener el flujo de armas ilegales a México", dijo Holder.

Los republicanos han interrogado a Holder sobre quién en el Departamento de Justicia conocía y aprobó la operación, planteando preguntas sobre memorandos que fueron enviados el año pasado al secretario de Justicia por sus asesores.

"¿Puede usted nombrar a una persona que haya sido hecha responsable por esta operación 'Rápido y Furioso'?", exigió el senador republicano de Texas John Cornyn.

Holder dijo que los memorandos, a pesar de que están dirigidos a él, fueron revisados por su personal y no se refieren a tácticas específicas ni al nombre de la operación. El también dijo que se renovó el personal en la ATF y la oficina del fiscal en Phoenix, y que hay nuevos encargados en el cuartel general de la ATF en Washington.

"Ciertamente esperaré el reporte que entregará el inspector general y les garantizo a ustedes y al pueblo estadounidense que las personas serán hechas responsables por cualquier error que se haya cometido en relación con 'Rápido y Furioso'", declaró.

Holder debe brindar testimonio el próximo mes ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes. Algunos republicanos del panel han exigido su renuncia, y la Asociación Nacional del Rifle, un poderoso grupo de cabildeo en favor de las armas, también ha comenzado a pagar anuncios en la televisión por cable exigiendo que dé un paso al costado.