El fiscal general del estado de Utah dijo que se hizo pasar por un guardaespaldas y traductor en una misión secreta coordinada con autoridades en Colombia para rescatar a más de 55 niños esclavos sexuales de un grupo en una isla frente a la costa caribeña del país.

Sean Reyes, el principal funcionario de la ley en el estado, dijo este jueves que interpretó ese papel para el rescate llevado a cabo por Operation Underground Railroad, una organización sin fines de lucro basada en Utah, Estados Unidos, que trabaja con la policía para luchar contra el tráfico sexual de niños en todo el mundo.

La operación, realizada en octubre, contaba con el apoyo tanto del gobierno colombiano como el estadounidense, dijo Reyes, un republicano. Dos investigadores del Departamento de Seguridad Nacional estuvieron presentes, dijo un asesor del fiscal.

Reyes acompañó a un pequeño grupo de hombres que se hacían pasar por acaudalados inversores en un plan trazado por criminales colombianos para construir un hotel de prostitución infantil en las islas Rosario, un archipiélago al suroeste de la ciudad de Cartagena.

En imágenes de video divulgadas por su oficina, miembros de las fuerzas de seguridad colombianas llegan en barco y les ordenan a todos, incluido Reyes, tirarse al suelo a punta de pistola.

"Todo pasó tan rápido", dijo Reyes a Reuters en una entrevista.

"Lo más difícil fue estar ahí escuchando a esos traficantes, palmeándonos la espalda y contentos pensando que éramos todos amigos y socios", comentó.

"Como padre me sentí asqueado cuando trajeron una niña de once años y la ofrecieron como gran premio porque era virgen y nadie la había tocado", agregó.

El grupo de Utah dijo que hallaron niños de diez años entre los rescatados y que otros 40 fueron recogidos en otras partes por las autoridades.

"Los estamos llevando bajo custodia para que sean enjuiciados y sufran las consecuencias de sus prácticas depravadas", dijo el fiscal.

La policía colombiana no tenía detalles inmediatos de la operación.

Reyes dijo que integró la operación porque "es clave que la gente en todo el mundo entienda que el tráfico humano es realmente una epidemia".

El fiscal general, padre de seis hijos, dijo que el arresto hace casi un año en Utah de un guatemalteco, Victor Rax, mostró que el problema de la esclavitud sexual infantil estaba cerca.

Rax fue acusado de pasar niños centroamericanos de contrabando a Estados Unidos, abusar sexualmente de ellos y obligarlos a llevar droga a las escuelas en las que Reyes llamó "pequeñas comunidades dormidas de Utah".

Rax se suicidó en la cárcel en abril.