México DF. La fiscalía general de México anunció este lunes el relevo de 21 de los 32 delegados estatales del país en medio de una purga de funcionarios por supuesta corrupción, un dolor de cabeza en algunas áreas del gobierno mientras crece la violencia ligada al narcotráfico.

En una medida poco habitual, la Procuraduría General de la República (PGR) dijo que los delegados presentaron su renuncia este  viernes, pero no dio más detalles de las razones.

Desde que asumió en abril, la nueva fiscal Marisela Morales aseguró que transformaría la procuraduría general y poco después 111 funcionarios de la institución fueron puestos a disposición de jueces para investigarlos por presunta corrupción o irregularidades en sus gestiones.

"Un mejor acceso a la justicia sólo es posible mediante servidores públicos y procesos a la altura de los retos que enfrentamos los mexicanos en esta materia", dijo la fiscalía en un comunicado.

Los nuevos delegados deberán recibir el visto bueno de un consejo asesor, a fin de asegurar que cumplan con los requisitos legales para ocupar los cargos y especialmente con las evaluaciones de control de confianza, agregó.

Los vínculos de algunos policías y funcionarios con los narcotraficantes han sido un obstáculo en la batalla que el gobierno mexicano libra contra los violentos cárteles de las drogas.

Entre los delegados que fueron sustituidos están los de estados que son focos rojos por la actividad de los cárteles como Durango y Sinaloa, en el norte, y Michoacán, en el occidente del país.

Desde diciembre del 2006 a la fecha, han muerto más de 40.000 personas en todo el país por la violencia ligada con el tráfico de drogas.